4/12/2009

LIBROS - El Último Anillo (1999)

El Último Anillo, portada

El Último Anillo
Título Original: Последний кольценосец (Poslednii koltsenosets)
Autor: Kiril Yeskov (o Eskov, Кирилл Юрьевич Еськов) - Moscú, 1956
Edición en español: Bibliopolis Fantástica, 2004.

Descubre La otra cara de la leyenda es lo se que promete la portada de esta novela, y tal como el título sugiere, la novela se mete -y con ganas- con el para algunos sacrosanto Tolkien, cuya conocídisima y celebrada obra El Señor de los Anillos es retratada, desde el punto de vista del autor, como la historia compuesta por los vencedores tras la guerra (con guiño de pasada, a los viejos represores de la otrora URSS) bajo una premisa muy sencilla: los orcos de Umbror (o Mordor, para mayores señas) habían llegado, de la mano de la razón, a la revolución industrial, logro que causó pavor al concejo blanco de magos, entonces, en la misma guisa de cierto ex-presidente de los EE.UU. deciden hacer guerra preventiva contra estos para aplastarlos antes de que sea muy tarde.

La historia se inicia allí, en medio del desastre de Umbror, mientras elfos y hombres saquean y masacran por doquier, otros planes y fuerzas se preparan para un contraataque, estratagema en la cual un médico algo despistado (de nombre Haladdin)y un soldado rastreador (de nombre Tserleg) juegan un papel fundamental.

Lo que continúa y por varios capítulos, es una narración descarnada, jocosa y notablemente ácida de la edulcorada fantasía épica Tolkeniana, en particular del libro final en el que se narran las batallas definitorias y como, lo que para el autor inglés fue un triunfo épico, para el ruso no pasa de ser una combinación de mala suerte y trampas de muy baja calaña.

La narración prosigue, incesante y sarcástica, relatando las acciones de varios personajes ya conocidos: Aramir, Eohwyn, etc. presas ya no de principios ni valores sino de un cruel juego político.

Y allí es donde se terminan los paralelos con la novela original, ya que Yeskov, a diferencia de otras obras donde sencillamente se ataca en firme a la construcción del mundo y el maniqueismo conceptual de Tolkien, opta por darle un giro totalmente inesperado para el género de fantasía: a partir del personaje del Barón Tangorn, totalmente propio y el traer desde el principio a la Tierra Media a la Exultante Opar de Burroughs, donde, con toques de desternillante humor a lo Monty Python y con un ritmo narrativo trepidante y personajes jugosísimos como suele ser típico de las novelas de espías de John Le Carré o del notable Roger Moore de El Santo se desarrollo durante la mayor parte del volumen un notable juego de espías donde hay más de dos partes involucradas y casi nadie sabe para quien trabaja.

Lo siguiente es la conclusión del arco de historia del Dr. Haladdin, simétrico, en cierto modo, a los momentos climáticos de El Retorno Del Rey justo frente a la montaña de Fuego, donde las fuerzas de la razón y de la magia dan su inesperada batalla final, decidida, como todas las grandes hazañas, por una mera casualidad.

Y, en la misma línea de Tolkien, vemos la culminación del relato, en el que, desde el punto de vista de un historiador, vemos lo ocurrido con posterioridad a los sucesos narrados, en otro mundo y con otras perspectivas, un mundo que apenas recuerda lo que alguna vez hubo (y está bien que así sea)

En lo que respecta al aspecto narrativo, el libro de más de 400 páginas fluye con una facilidad extrema, casi adictiva, intercalando descripciones bien estructuradas, con personajes creíbles y sucesos vertiginosos en los que podemos asistir a los recuerdos de los personajes, narrados con detalle antes del emprendimiento de otra estratagema, sin dejar de lado poderosas reflexiones útiles para entender no sólo el mundo de Tolkien o el actual, sino ciertos devenires históricos.

En conclusión, una novela cuyo mérito radica en revisitar un tópico, cargárselo y ofrecer, en el mejor estilo Mash-up una narración vibrante y poderosa, pero esencialmente fluida y jocosa en su acendrado sarcasmo de Tolkien, de la forma de narrar fantasía y de la realidad en general, recomendadísima.

Blogalaxia Tags , , ,
Technorati Tags , , ,

3/18/2009

LIBROS: El ciclo de Dunwich


El ciclo de Dunwich
VV.AA.
La Factoría de Ideas
Colección Puzzle
Madrid, 2006


H.P. Lovecraft creó con sus relatos y novelas una mitología tan particular y, a su modo, seductora, que a pesar de los defectos estilísticos que se le achacan, continúa siendo objeto de fervor, casi de culto, por parte de sus lectores. No fue pues nada raro que ya en vida de Lovecraft, otros autores optaran por formar parte de sus mundos, formando así el Círculo de Lovecraft, cuyas historias enriquecieron el ya de por sí amplísimo campo del mundo literario que ha generado su propio adjetivo: lovecraftiano.


Por supuesto, estas colaboraciones no quedaron en el pasado. Al contrario, el mito Lovecraft parece engrandecerse conforme pasan los años, logrando su autor una vida literaria póstuma que no conoció en vida. Lovecraftiano es, por decir algo, Michael Houellebecq.


Cual enciclopedia borgesiana, los mundos de H.P. Lovecraft se están filtrando en el nuestro. Ediciones del Necronomicon se pueden descargar de internet en casi todos los idiomas. Arkham, Innsmouth, Dunwich son lugares obligados para visitar al menos una vez en la vida. Y una persona que se precie de culta debe saber hablar, además de inglés y francés, el aklo y las lenguas de los Grandes Antiguos.


El ciclo de Dunwich es una recopilación de cuentos que giran, como su nombre lo indica, en torno a las ideas y personajes que Lovecraft vinculó a dicho lugar: Yog-Sothot, los Whateley, Sentinel Hill, los bosques llenos de chotacabras... y también giran en torno a nuevos avatares de dichas entidades, a veces fuera de su lugar de origen, a veces retornando a tan corrompidas fuentes.


El gran dios Pan (Arthur Machen): Pan, de quien deriva la expresión miedo pánico (que hemos abreviado en el mero pánico) , era el dios de los bosques, mezcla de humano y cabra. "Ver al dios Pan" era una expresión que implicaba haber pasado por una experiencia terrible, a saber, la percepción directa del otro mundo. Una muchacha es sometida a un experimento por parte de su mentor, un cientìfico de extrañas ideas (extrañamente, Machen no le atribuye la menor culpa ni castigo al responsable de los sucesos narrados), dando como resultado el nacimiento de un ser monstruoso. Lovecraft adoraba este relato. Y no es para menos.


El pueblo blanco (Arthur Machen): Dice el dicho: el niño y el loco dicen la verdad. En este caso, es el cuaderno de una niña relatando las extrañas leyendas que a su vez le cuenta su nana el que nos ofrece un atisbo más que inquietante hacia un mundo que está al lado del nuestro, poblado por seres que los humanos conocemos como surgidos del folklore y la mitología. Para mayor desasosiego, la propia niña y el entorno geográfico en el que transcurre su infancia no son precisamente normales.


El horror de Dunwich (H.P. Lovecraft): Al fin nos encontramos con el maestro en su estado puro. A mi me inspira más terror lo miserable y decadente del pueblucho de Dunwich que la amenaza contra la humanidad que conjura la familia Whateley, cuyo último retoño, el repulsivo Wilbur, intenta conseguir una copia completa del Necronomicon para realizar las cosas adecuadamente. Para sorpresa de muchos, Wilbur Whateley no está completamente solo.


La habitación cerrada (August Derleth): Dicen que los parientes son un accidente en nuestras vidas y que nosotros somos accidentes en las de ellos. Nunca más cierto el dicho que en esta historia, en la que el primo de la ciudad, habitante del siglo XX, con todo su racionalismo y pedantería, se encuentra con sus verdaderos orìgenes, que le habían sido piadosamente ocultados por su familia. A causa de su ignorancia desata una catástrofe, tanto en perjuicio de los humanos normales como de su, esto, familia...


La torre redonda (Robert M. Price): Donde hay un monstruo puede haber más... por que si por ahí anda Yog-Sothot, también pueden andar otros... Si el nacimiento de Wilbur Whateley fue calificado por Lovecraft como "un escándalo típico de Dunwich", ¿era debido a que podía haber más? Los Grande Antiguos no eran precisamente amigos entre ellos, ni tenían necesariamente un origen común.


El Salto del Diablo (Richard A. Lupoff): Un divertimento protagonizado por otra rama de la familia Whateley, buscando el conocimiento arcano que permita el retorno de alguno de los Grandes Antiguos a nuestro mundo, al tiempo que nace una criatura que no ... ¿suena conocido? Pues si lo es. Para pasar el rato.


El camino a Dunwich (Ben Idick): No solo los hijos de Dunwich están expuestos a las amenazas exteriores. Mudarse por sus cercanías, incluso para dedicarse a actividades científicas "serias", como la geología, no traeran ningún bien a una pareja de esposos. Sobre todo, cuando la aparentemente estéril pareja descubra que están esperando familia...


La cabaña del árbol (W. H. Pugmire y Robert M. Price): Una historia de lo más retorcida, acaso un divertimento mayor. El descendiente de rama lejana de los Watheley regresa a Dunwich para recobrar su herencia, es decir, el conocimiento que alguna vez tuvieron Wilbur Whateley, su abuelo y su madre. Pero así como nadie sabía de este descendiente, tampoco se sabía acerca de la existencia de otros parientes... no necesariamente humanos. Y al fin sabemos qué fue de Lavinia, la madre de Wilbur Watheley.


No puedes llevártelo contigo (C.J. Henderson): Inquietante historia de detectives, con la tópica damisela en apuros y la organización criminal cuyos fines no están demasiado claros... Salvo que las cosas no siempre son lo que parecen. Explosiones, rituales, personas deformes que se deshacen al morir, y unas crípticas afirmaciones de los exteriores que nos hacen dudar respecto a quienes son realmente los enemigos de la humanidad.


La espera de Wilbur Whateley (Robert M. Price): Transcribo el prefacio del cuento: Imaginad que no solo ha continuado el legado de Wilbur Whateley, tal y como sucede en las historias anteriores, sino que también ha regresado el propio Wilbur. Imaginad que el destino le ha concedido una segunda oportunidad. E imaginad que su reaparición no tiene lugar en el mundo de Lovecraft de los años 20 y 30, sino en una época mucho más cercana a la nuestra. ¿Se puede pedir mejor introducción?

3/10/2009

Máquina del Tiempo propulsada por la energía de IAM


Me interrogaste sobre los motivos por los cuales estaba conectado al cadáver que reposaba en una de las losas de mi estancia para investigación. Te diré que es el resultado de descubrir porque algunas personas mueren de repentinos infartos agudos del miocardio.

Estaba enfrascado en un proceso repetitivo y agotador (transcribir un aburrido informe de trabajo), durante el cual transitaba del semisueño al duermevela una y otra vez, al inicio como era habitual me divertí bastante dejando que sucesos sicalípticos, cómicos o de graciosa levedad se articularán breves y jocundos mientras transcurrían las oscilaciones, pero gracias a las técnicas de control de respiración que practicaba me atreví a ir hacia esa zona ignota donde somos conscientes de estar dormidos pero ya no podemos regresar para avisarnos a nosotros mismos, y de manera inopinada en el borde de la conciencia note que existían desgarrones y hasta agujeros en la percepción temporal, observé que a través de los cuales se deslizaban sombrías criaturas provistas de extraños artilugios (después supe que eran extractores de los cuerpos teorizados por Ken Wilber).

Introduje una alerta para no pestañear más que unos pocos microsegundos por ocasión para tener ocasión de explorar el fenómeno y me dispuse amodorrado a continuar la que hasta ese momento había sido una plácida tarde veraniega…, sin embargo, la alerta funciono y me impidió deslizarme hacia terrenos oníricos y me desperté aterrado con las válvulas tricúspide y bicúspide desenfrenadas, el sistema circulatorio al galope y una sensación de angustia que se multiplicaba exponencial (la relacione con una próxima explosión de las paredes cardíacas) y para atajarla supe intuitivo introducir en simultánea, el ritmo respiratorio del tai chi (que ya era algo natural para mi en ese época) y las visiones curvíleas y globulares de las modelos de met-art (estaban escondidas en segundo plano en mi pantalla), me deslice por una y me aferre a la otra consiguiendo gracias a la sapiencia oriental y el fulgor erótico apagar la intentona de IAM, más no disolverla.

Se que por un período dilatado estuve inmóvil y a punto de diñarla en mi sillón, pero por fin remonté el segmento letal de catarata en que caía y regresé al curso central de mi corriente vital, el silencio reinaba y ningun@ de mis colegas parecía haber percibido nada; es más, semejaban estatuas orgánicas relajadas y estáticas, la enorme habitación parecía titilar recorrida por un temblor oscuro y expectante, que sólo desapareció cuando por fin respiré normal superando los conatos de asfixia que me sofocaban; entonces comprendí que el ritmo del músculo estriado del corazón está conectado al ritmo del tiempo de una manera que ningún otro órgano posee y que si provocamos esos ataques a sabiendas en alguien bajo condiciones controladas de laboratorio, podemos aprovechar ese instante en que se inmovilizan los demás seres vivientes y se conectan las dimensiones para viajar en el tiempo. Sobre todo cuando has conseguido hacerte aliado de las formas oscuras, gracias a que les regalas las existencias de tus sujetos experimentales.

¿Satisfecha?... musité, mientras le mientras apretaba las correas.

3/07/2009

LIBROS: Celuloide sangriento de David Roas

(El destacado crítico literario Elton Honores nos ha enviado esta fabulosa introducción a la obra de David Roas, autor español que estuvo de paso en Lima con ocasión del Primer Coloquio Nacional de Literatura Fantástica, en la cual fue ponente destacado. Elton Honores nos lo presenta en otra faceta, la de escritor, que esperamos pronto disfrutar)




Cine, humor y parodia en Celuloide sangriento (1996)
de David Roas*


Elton Honores

“- (...) Tú crees en Dios. ¿Verdad?
- Lo siento, hermano; soy un adorador de Satán
y he salido a buscar un cuerpo para el sacrificio del
Sabbat”.

Fontana, Celuloide Sangriento, (1 de agosto: 2)


Resulta extraño que un escritor fantástico como David Roas (Barcelona, 1965) haya estado de paso por Lima, el 2008. Más extraño aún resulta que el propio autor, durante su estancia, obsequie un viejo texto suyo en fotocopia para deleite de sus amigos, un ejercicio casi paródico como su novela de folletín Celuloide sangriento (1996) –en adelante CS– , novela que se publicó exitosamente en 23 entregas en el Diari de Sabadell, entre el 30 de julio y el 31 de agosto del mismo año. Las ilustraciones pertenecen a David Clusella.

La novela narra los crímenes que empiezan a suceder, inicialmente, todos los jueves en la apacible y tranquila ciudad de Sabadell. Se trata de crímenes específicos contra los amantes del llamado “cine arte”. En estos crímenes no hay agresiones sexuales o intentos de robo, además se suma el hecho de la ausencia de testigos. Frente a estos aparentes “misterios sin resolver” y la serie posterior de asesinatos, será el detective privado, de apellido Fontana (personaje casi simpsoniano, sentimental, lector de Bukowski, amante de la música, tanto del blues, como del jazz o de Sonic Youth, además de ateo y cínico), quien logre descubrir al autor del crimen y sus motivos.

Nos encontramos así, al parecer, con un “móvil” criminal posmoderno: el odio criminal de este asesino en serie a los “cinéfilos”, a los “snobs” del cine, a aquellos que adoptan poses intelectuales y terminan rindiendo culto a un cine críptico y a veces indescifrable o por momentos aburridísimo. De ello se desprende que el serial-killer de CS, es al parecer culto, pues sabe discernir entre el buen cine y el “cine snob” o de pose.


Vemos que CS se inserta dentro de dos tradiciones: el folletín, y la novela negra. Del folletín, es evidente la entrega interrumpida y discontinua del relato, el sensacionalismo con el que son narrados los crímenes en la propia novela y por la prensa de Sabadell, la intriga y el misterio de los asesinatos, y la presencia de la violencia ¿justificada? del asesino, frente a los amantes del “cine arte”. De la novela negra destacan el lenguaje callejero, la violencia policial implícita, la transgresión de los límites morales de los personajes, y el componente político no está del todo ausente: al alcalde Farrés le interesa resolver los crímenes sobre todo por la reelección que está próxima, ya que “un alcalde que se preocupa por la seguridad de sus conciudadanos es un ganador seguro” (30de julio: 2). A ello se agrega el episodio de Madrid que recuerda Fontana: el político homosexual, que acaba con su impecable carrera como detective madrileño, y terminará por recluir al personaje en Sabadell, el tiempo presente de la novela.

CS esta narrada por el propio Fontana, lo que nos permite entrar en su mundo psicológico y conocer también su postura frente al propio cine. Sobre las dos primeras víctimas, Fontana señala:

Amelia había ido a ver Le rayón vert, de Eric Rohmer, y Pedro, Azul de Kieslovski (o como leches se llame). ¡Vaya bazofia! Debo reconocer que no soy muy amigo de filmotecas y cine-clubs. Nombres como Tarkovsky, Godard o Zhiang Yimou hacen que se me nuble la vista y empiece a sudar, y me obligan a ir corriendo al vídeo y poner algo de Billy Wilder para recuperarme (30 de julio: 2).

Evidentemente, observamos que el personaje de Fontana tiene un amplio conocimiento cinéfilo, pero también una postura particular frente al cine-arte. Ello lo convierte en un personaje paródico y a su vez exige la competencia de un lector implícito que conozca los referentes señalados para comprender la ironía y el juego humorístico intelectual (o quizás hiperintelectual, según el lector) que se plantea mediante las citas.


En vista de que los crímenes se cometieron los jueves, Fontana decide ir al cine-club de Sabadell, señalando:

No pude haber escogido pero día: la película que proyectaban era una pequeña maravilla, según rezaba en el programa de mano, de las que filmó Godard: Alphaville. Jodeeeer. Faltaba media hora para que empezase aquel engendro (...) Cuando se hizo la hora de entrada, me dirigí a mi butaca, sabiendo que no había forma de parar aquel suplicio. Me imaginé como un cordero camino de ser convertido en material de barbacoa (...) el público: una multitud de progres y demás fauna intelectualoide, tanto jovencitos como maduros, charlaban en una terrible algarabía, intercambiando todo tipo de frutos secos (...) Gentes a las que les costaría hacer una redacción de cincuenta palabras sobre sus vacaciones, hablaban sin pudor de los errores de cámara de Pulp fiction o de lo asquerosa que era El día de la bestia. Casi comprendí al asesino que buscaba (31 de julio: 2)


A pesar de su asistencia , se comete un tercer crimen. Fontana reflexiona: “Con este tercer fiambre ya no me parecía tan descabellada la idea de un cazador de adictos al cine-paliza; una especie de justiciero que harto de las atrocidades que se estaba cometiendo con el séptimo arte, eliminaba a todos aquellos que la apoyaban” (31 de julio: 2). Fontana considera así, seriamente la posibilidad de esta explicación a los asesinatos.

El comisario Ugarte, otro de los personajes, logra capturar a un sospechoso, al cual, luego de torturarlo para que confiese sus supuestos crímenes (pues se trata de un inocente), se reúne con Fontana, quien se muestra incrédulo por la facilidad de la captura, a lo que Ugarte le responde:


Mire, Fontana, ya sé que usted es muy bueno y todo eso. Pero no olvide que esto no es una novelita de detectives en la que los policías somos unos memos y los investigadores unos tipos inteligentísimos, que se tiran a todas las tías buenas y que resuelven los casos casi sin despeinarse (3 de agosto: 2)

Evidentemente, hay aquí un guiño intertextual con la novela policial clásica, que reafirma el tono paródico de CS, pues se plantea el estereotipo del investigador.

Luego de la captura del supuesto serial-killer, Sabadell parece volver a la normalidad, por ello se organiza una velada especial en el cine-club. El narrador señala que

Esa noche iban a proyectar dos peliculones (a precio de entrada normal: Pauline a la plage, de mi amado Rohmer, y Werther, de Pilar Miró. No sé si me equivoco pero creo que esta última era utilizada por la KGB en sus interrogatorios. Los pedantorros iban a chuparse los dedos (6 de agosto: 2)
Previsiblemente, vuelve a cometerse otro crimen, esta vez al dueño del cine-club de Sabadell. Hasta el lugar llega Fontana a investigar. Allí un forense, amigo de Fontana realiza el trabajo. La escena es típica del humor negro y muy visual:
- No sabía que te gustaba la música chorra –le dije con tono burlón.
- ¡Coño! ¡Fontana! –se levantó de golpe, soltando la cabeza del muerto, que fue a chocar sonoramente en la taza del water (...) (7 de agosto: 2).
Tras la muerte de este “promotor cultural”, refiere Fontana que los diarios de Sabadell señalaban en homenaje al asesinado, que “Gracias a él, los cinéfilos de la ciudad habían podido ver, entre otras cosas, toda la obra de Rohmer y de Tarkovski, el Buñuel mexicano, el Milarepa de Liliana Cavan, Fassbinder... una lista que debo interrumpir aquí porque estoy empezando a marearme” (10 de agosto: 2).
Luego de manifestaciones públicas por el buen cine (escena absurda o inverosímilmente exquisita), el narrador implícito se toma la molestia de parodiar ¿inconscientemente? una imagen clásica de El Acorazado Potemkim: “La gente iba de un lado a otro como zombies. En mi carrera, no pude evitar chocar con una abuela, que, después de una extraña pirueta, fue a caer sobre un cochecito de niño, ante el gesto horrorizado de sus padres” (13 de agosto: 2).
Una nueva pista surge: un crítico de cine, de nombre Víctor Palomar, que desde el propio Diari de Sabadell había rechazado el llamado cine-arte. Señala Fontana que

(...) sus críticas eran verdaderamente incendiarias. Empezaba a caerme bien aquel tipo. En sus artículos despotricaba contra la mayor parte del cine europeo y asiático, a los que consideraba ‘adecuados para frenopáticos y demás casas de placer’ (27 de marzo de 1990), tratando a los adictos a aquellas películas de ‘pseudopedantes mongoloides aquejados de un mal gusto innato para el séptimo arte’ (17 de diciembre de 1995, su última crónica cinematográfica).
A éste se suma las cartas que le enviaba María Picos Vega, respaldando fanáticamente sus opiniones, criticando abiertamente el cine-club de Sabadell

(...) por proyectar películas infumables (según sus propias palabras), mientras se marginaba de las pantallas sabadellenses la obra de algunos de los mejores directores norteamericanos de la actualidad, entre los que citaba, demostrando un excelente gusto cinematográfico, a Jim Jarmush, Alex Cox y Abel Ferrara (21 de agosto: 2).
Esta pista es clave pues permitirá a Fontana y a un grupo de amigos suyos establecer a dos posibles autores y capturar al verdadero asesino. El plan consiste en que un par de ellos vigilarán el cine por fuera y otros dos asisten al espectáculo, que Fontana califica como una auténtica canallada pues exhiben El año pasado en Mareinbad. El asesino, lógicamente, iría luego tras la pista de uno de los asistentes para asesinarles. Mientras tanto Fontana señala que se siente “como Richard Dreyfus en Tiburón” (29 de agosto: 2).

Finalmente lograrán capturar al asesino, que no es sino María Picos Vega, a la que hacen confesar sus crímenes, en una escena visualmente similar a la de Alex en La Naranja mecánica de Kubrick:

El primer paso fue atarla bien fuerte al respaldo de la silla en que estaba sentada. Después la amordazamos y la colocamos frente al televisor. Conecté el vídeo metí una cinta. En la pantalla del televisor apareció el título de aquella atrocidad: Gritos y susurros, del amigo Bergman. Un minuto después, María Picos se debatía desesperadamente en su silla, mientras lanzaba gemidos ahogados. Nos fuimos turnando para mantenerla despierta (30 de agosto: 2)
Luego de una muy verosímil narración de María Picos y hasta comprensible, tenemos que CS es una novela hecha de intertextos, de citas culturales cinematográficas, de humor negro y de parodia.

El final de la novela mantiene este nivel de parodia y de humor, pues luego de resolver el caso, Fontana acude al cine-club de Sabadell para cerciorarse de que todo anda bien, pero luego comprende que ha sido un error, cuando ve el título de la película en exhibición: Conte d’ hiver de Rohmer. A ello se agrega que como “premio”, Fontana reciba entrada libre –de por vida– a todas las sesiones, concluyendo el personaje: “Y pude comprobar que no era tan malo como yo esperaba. Tan solo tuve que salir dos veces a vomitar” (31 de agosto: 2).

CS se construye como un juego intertextual, que parodia un género popular como la novela negra. La inclusión de referentes cinematográficos hace atractiva su lectura, y el humor negro de CS, permite moverse al lector, en un mundo posible –que no es fantástico– con una mayor dosis de saludable cinismo.


-------------------------


* David Roas (Barcelona, 1965) es Doctor en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada y profesor en la Universidad Autónoma de Barcelona, además de ser especialista en literatura fantástica. En el ensayo, ha publicado: Teorías de lo fantástico (2001), Hoffmann en España (2002), De la maravilla al horror: los orígenes de lo fantástico en la cultura española (1750-1860) (2006), y la antología de cuentos fantásticos españoles del siglo XX: La realidad oculta (2008), realizada en colaboración con Ana Casas. En ficción, ha publicado, el libro de microrrelatos Los dichos de un necio (1996), la parodia de novela negra Celuloide sangriento (1996), el volumen de cuentos Horrores cotidianos (2007), y el libro de crónicas humorísticas Meditaciones de un arponero (2008). Algunas de sus narraciones han sido antologadas en Ciempiés. Los microrrelatos de Quimera (2005) y Mutantes. Narrativa española de última generación (2007).

1/14/2009

CINE: The Host


Es ya consabida -al menos desde el estreno de Ringu- de la capacidad de los cineastas de los países del Asia Oriental para proponer nuevas innovaciones, nuevos caminos creativos a explorar más allá de las convenciones del cine de terror (centrado ultimamente en el gores de diversos calibres) y de fantasía (esencialmente orientada a historias épicas para adolescentes) que se ve ultimamente en Hollywood.

The Host (o Monstruo depredador, como se le ha dado en llamar por estos pagos) es una demostración adicional de lo bien que se puede hacer una película de este género sin recurrir a tópicos manidos.

¿Cómo se come esto? muy sencillo.

Es usual en la tradición de cine oriental (especialmente la japonesa con Gojira, Gamora y un largo etcétera) las películas que se centran en la aparición de un monstruo en la ciudad, un breve preambulo sobre sus orígenes, en los efectos de su ataque y en el drama que transcurre entre los personajes para detener/calmar/elminar/ayudar a la criatura, siendo la bestia la protagónista total del film y los personajes de carne y hueso meros comparsas.

Esta película coreana representa un cambio sobre esta tradición, ya que, además de narrar la aparición del monstruo y los efectos de su feroz ataque contra la ciudad y la gente, se centra en el drama de una familia, los Park (apellido bastante común por esos lares) en una tan desesperada como sorpresiva búsqueda de la menor Hyun-seo, atrapada por el monstruo.

Este segundo tema tomado en cuenta en la historia, nos ofrece muchas seuencias y diálogos destacables, así como varios guiños de humor negro pese al tono totalmente serio y formal con el que los personajes dicen sus líneas.

Otro tercer tema o capa que podemos mencionar es el juego de mentiras y manipulaciones emprendido por los gobiernos tanto de Corea del Sur como de Estados Unidos, con el fin de poner en acción una nueva arma biológica, pretexto sustentado en que la bestia es portadora (de allí el nombre host: anfitirón, portador) de un virus letal.

La fotografía es muy bien lograda y no puedo descartar que algunas tomas hayan sido retocadas digitalmente, aunque de ser así, tal acción cumple su cometido, que es proveer de imágenes ricas en texturas y contenido y sobre todo, en un buen manejo de la luz en el enfoque, logrando, en las partes álgidas del film, una inmersión en la acción por parte del espectador.

Otro punto interesante a destacar es el manejo del ritmo narrativo por parte del director, en las secuencias se salpican vertiginosas escenas llenas de agitación con lentas sucesiones de cuadros que desembocan en un final abrupto, inesperado, que pueden sacar al espectador de su asiento.

El diseño del monstruo, pieza fundamental de la película, muestra una colaboración multinacional, que combina animaciones en 3D (CGI) con modelados sólidos filmados (animatronics) consiguiendo sin embargo, una fluidez bastante creible para los movimientos y acciones de la bestia.

Las actuaciones, particularmente las de los miembros de la familia Park: el acongojado patriarca Hee- bong (Byeon Hee-bong) el tonto y cariñoso Gang-du (Song Kang-ho) el "normal" Nam-il (Park Hae-il) y la "estrella" de la familia Nam-joo (Bae Doona) en un viaje que es a la vez huída y búsqueda, destacando especialmente por su capacidad expresiva la desafortunada Hyun-seo (Ko Ah-seong)

La música, compuesta por Lee Byeong-woo, combina tonos de instrumentos de viento con oscuras secuencias de cuerdas, dando, especialmente a las escenas finales un ambiente dramático muy bien logrado.

Em resumen, una excelente película, no solamente desde el punto de vista del entretenimiento, sino como mensaje político, social y medioambiental que no debe ser tomada a la ligera.

Algunos enlaces:

11/06/2008

CINE: Un puente hacia Terabithia


Basada en la novela de Katherine Paterson del mismo título, Un puente hacia Terabithia (A bridge to Terabithia, 2007) es una película, que a pesar de lo ingenuo de las premisas de la trama y de un final inesperado, deja un muy buen sabor de boca.

Y es que, tanto el guión (a cargo de Jeff Stockwell y el hijo de la autora, David Paterson) y la dirección del húngaro Gabor Csupo, mantiene una sobriedad bastante interesante para una película de corte más bien infantil, presentándos personajes con profundidad y credibilidad.

El protagonista de la historia, un niño de la Working Class llamado Jesse Aarons (Josh Hutcherson) vive una vida aburrida en la comunidad rural de la que es parte, su padre, quien trabaja en un empleo de "cuello azul" su madre, sus hermanas y los problemas de cada uno parecen hacerlo sentir un incomprendido y molesto por ello, mantiene una actitud callada e introspectiva, siendo incluso objeto de burla de sus compañeros.

Todo parece cambiar cuando conoce, por avatares de la vida, a una nueva y excéntrica compañera de clase, Leslie Burke (AnnaSophia Robb) para quien, al ser hija de escritores, la vida y todo lo demás se presenta como una constante revelación de cosas extraordinarias, lo cual le da una imaginación y entusiasmo a toda prueba. De este modo, Jesse, que por azares de la vida vive en la casa contigua, es rápidamente reclutado para ser su compañero de aventuras.

Este es el inicio de un viaje en el más amplio sentido de la palabra, un viaje hacia adentro, en el que Leslie, a través de sus acciones y actitudes, comienza a hacer que en Jesse se gesten cambios que al principio, ni siquiera son notados por este, pero que manifestarán a la larga.

Primero, y principalmente,asistimos a la creación de un mundo fantástico, pergeñado en el bosque contiguo a sus casas,bautizado Terabithia por Leslie, y donde -como suele suceder en todas las fantasías- se incorporan todas las ansias, frustraciones y dudas cotidianas de ambos, el rechazo de otros e incluso los incidentes de su vida escolar (como los conflictos con una compañera) son expresados de manera elíptica en este terreno libre, donde las criaturas de los cuadernos de dibujo de Jesse se vuelven fauna y los enemigos aparecen de la nada,y siempre hay una aventura que seguir.

Y es entonces donde la historia podría detenerse en un viaje elíptico hacia la redención de Jesse o de como la amistad se convierte en amor o algún otro tópico manido de este tipo de historias, pero, precisamente es en este punto donde un punto de clivaje se impone.

Y es que, venciendo a su miedo, Jesse ha entablado contacto con su profesora de Música,la Srta. Edmunds (Zooey Deschanel) por quien se siente atraído, y por quien, en una ocasión, dejará sola a Leslie, decisión que traerá consecuencias.

De este modo,y con los momentos finales del film, se completa el significado de la más amplia lección de vida que Leslie deja para Jesse, que es la aprender a dejar atrás los resentimientos y los temores para poder vivir. Lo cual, en cierto modo, se refleja en aquella última intención, la de construir un puente hacia aquel lugar féliz, por el cual lleva a su hermana Maybelle(Bailee Madison)

En general, el nivel de actuaciones es bastante correcto, incluyendo entre otros, al Robert Patrick en el papel del padre de Jesse, en una actuación que recuerda en mucho a la que tuvo en la película Walk the line, como el padre de Johnny Cash. Lo cual se acompaña de un muy adecuado trabajo de fotografía en el que se mezclan escenarios naturales con creaciones fantásticas en 3D y que dan un ambiente de fantasía sin lograr despegarnos del todo de la premisa del "sólo estoy imaginando esto" Lo cual, entre otras cosas,la hace una muy buena candidata para ver y discutir en familia.

10/28/2008

El Brillo de la Oscuridad, un aporte

Gracias a nuestro amigo Loborojo, tenemos un aporte con una miniglosa de terror, muchas gracias a su autora y al ya mencionado por la presentación respectiva:




Con el horror no se puede ser negligente, hay que ser muy meticuloso para insertar los momentos de estremecimiento en el esforzado andamiaje de la información que enriquece las peripecias y distrae nuestra atención en simultáneo estímulo, para acicatearnos en la ruta de la lectura y escamotearnos en la de la comprensión racional, lanzando nuestra mente de bandazo en bandazo, ya sea estrujando nuestro núcleo emocional hasta extraerle el fluido del temor o racionalizando la sucedido creyendo que estamos sobre la pista para comprobar páginas más adelante que nada funciona como creíamos haber dilucidado.

Existen autores que a partir de este esquema suelen recurrir a imágenes de impacto, a sorpresivos golpes de timón, a tinas de sangre regadas entre párrafo y párrafo y de auténticos aluviones de monstruos en aquellos intervalos considerados claves, donde es probable que sean muy efectivos, pero que no me atraen (Richard Laymon por ejemplo). Prefiero otra opción, mediante la acumulación, en ocasiones crispada, a instantes sosegada, de datos y acontecimientos que se van conectando en una malla y convirtiendo la trama en una matriz hiperdimensional donde coexisten varios tiempos, quimeras y mitos que nos ofrecen autores como Stephen King.

Poppy Brite no se ubica en ninguno de esos extremos pero toma de ambos, traza una ruta muy particular donde combina un amasijo de sensualidad y violencia, agresiones con matices salvajes y cierta dosis de homosexualidad (incluidas los indicadores de moda), donde las peripecias relampagueantes (que luego se recuerdan como un flash) corren a la par de la construcción de personajes que pueden llegar a ser muy queridos o muy aborrecibles, así que se encarama en ambos caballos (el de Laymon y el de King) al galope en un acto de malabarismo celebrado y que se paladearía con fervor por el excelente y fuerte sabor que encierran algunos de sus minutos resonantes, si al mismo instante uno no captara que existe un gustillo por el escándalo, un esfuerzo por quedar grabada como abanderada de un estilo crudo e inteligente, que sobrepasan la intención del autor para ubicarse en la oriflama del ideólogo.

Mi acercamiento se basa en un relato "Su boca sabía a ajenjo" y la novela "la Música de los Vampiros" que van de chupasangres en New Orleáns y sin embargo no son tópicos, que devienen en ejemplos de textos con exquisita factura, documentados en forma adecuada, de diseño prolijo y servidos con apetitoso empeño. Lo cierto es que aunque el terror me gusta y gozo con él, nunca llegó a tomarlo en serio, quizás por la profunda pasión que le profeso a la SF Hard. Pero dejemos paso a una glosa en la que captan un poco de esa esencia, oscilante entre la ternura arrasadora y la perversidad abstracta y leve de un inmortal, propia de Poppy Brite, exhalada desde la mente de Irsa Araceli Hernández Briceño, de quien tenemos:

El brillo de la oscuridad


Hay noches que parecen haber sido moldeadas por una oscura mano invisible (...)
Hay noches hechas para la tortura, o para la reflexión, o para saborear la soledad.
Poppy Z. Brite “Lost souls”


Ella dijo que la piel de los gemelos es como pergamino dejado al sol, como las alas de una mariposa nocturna que lleva varios días muerta, que el carmín de sus labios se ha ido decolorando con el tiempo...

Pero dijo también que son –o al menos fueron- hermosos, que la misma tierra ofrecía su vulva ardiente para ser fecundada por ellos; que tenían la tersura de las almendras y sus cabelleras, rubia y carmesí, eran dos hogueras que se alimentaban mutuamente.

Ellos a su vez, dijeron que la muerte es belleza eterna, un amante con mil lenguas, un millar de caricias de insecto, dicen que morir es fácil y no duele...

Ella contó la cruel sensualidad de Zillah, sus ojos tan verdes como la última gota de chartreuse en el fondo de la botella, tan atrayentes como una verde puñalada; sus manos grandes, sus venas resaltadas, su cabello acaramelado, su hedonismo y su incesto.

Él respondió que hay magia en cada torrente sanguíneo...

Leí alguna vez sobre bocas que saben a ajenjo, sobre los afilados huesos de la pelvis de un vampiro de quince años, sobre un chico demasiado bueno que es torturado por fantasmas... leí alguna vez sobre el nacimiento de las criaturas de la noche, sobre la forma en que comen las entrañas de sus madres, cometiendo el primero de sus crímenes; sobre su imposibilidad de “crear” acompañantes y su necesidad de atraer aliados, sobre vínculos de sangre, sobre lealtades... Leí cuando ella escribió que “la letra escarlata es ahora una ‘V’, un vampiro que se alimenta de algo mucho más íntimo que la sangre, una venganza tan perfecta como el amor verdadero, un vampiro japonés que arde de pasión – literalmente-, un desmembramiento sexual legendario que se realiza en escena, un chico introducido en los placeres más dulces del infierno, una vampira que llena sus vacíos en la última noche de su vida”

Leí y encontré esperanza... una nueva reina de los condenados se alzaba ante mis ojos, la heredera del gótico había escrito para que la encontráramos brillando en lo más profundo de la calurosa noche de Nueva Orléans...

10/22/2008

LIBROS: El círculo Blum


El círculo Blum

Lucho Zúñiga

Borrador Editores

Lima, 2007


La literatura fantástica peruana continúa dándonos sorpresas. Nuevos autores se dan a conocer, con sus propias variantes y sus propuestas. Pero el caso de El círculo Blum trasciende su mera publicación: es el inicio de una serie de libros, que se supone son inspirados por un poema (!), además de guardar relación con un blog que en sí es ya una novela... Definitivamente, un proyecto ambicioso que constituye todo un reto para reseñar o comentar en un formato breve como este blog.

Por que hay tramas dentro de las tramas, cuentos dentro de una historia mayor que podría no ser cierta, personajes que podrían ser reales y un autor que podría ser el único ser imaginario dentro (¿o fuera?) del Círculo Blum.

Por supuesto que hay historias que el lector tradicional (mi caso) puede seguir con deleite. Está el cuento del prisionero que ve reflejada su condición en un insecto. El cuento - magistral - de los náufragos que descubren o intuyen su verdadera naturaleza dentro de la historia, para lo cual se logra incluso la participación del lector. Y siguen otros, engarzados como joyas en una trama mayor, la que narra los orígenes del círculo Blum, el porqué de su nombre, sus integrantes, la creación del poema y la misión de sus miembros, trama en la cual, en el momento menos pensado, nos vemos atrapados, ofreciéndosenos incluso la posibilidad de formar parte del Círculo Blum.

Lo que lleva a preguntarse: ¿existe Lucho Zúñiga? ¿Borrador Editores es en verdad una editorial, o la fachada de algo más? Un DNI o una ficha registral no son prueba de nada. En todo caso, en aras de nuestra salud mental, mejor disfrutemos de la lectura de El círculo Blum como si se tratara sólamente de una ficción.

9/21/2008

17 Fantásticos cuentos peruanos


17 fantásticos cuentos peruanos, publicados por Editorial Casatomada, nos confirman que el desarrollo de la literatura fantástica en nuestro país no es un mero bluff. El mejor comentario sobre todos y cada uno de los cuentos que integran esta antología puede leerse en el blog del escritor (La fabulosa máquina del sueño, La trama de las moiras, Horno de reverbero y Ars brevis) José Donayre Hoefken, Esta boca es mía.

"17 fantásticos cuentos peruanos es una reunión de, como lo advierte el título, el mismo número de relatos de sendos escritores nacionales, que aparecen en este orden: Carlos Calderón Fajardo, José B. Adolph, Enrique Prochazka, José Güich, Carlos Rengifo, Ricardo Sumalavia, quien escribe, Víctor Miró Quesada Vargas, José de Piérola, Gonzalo Málaga, Marco García Falcón, Santiago Roncagliolo, Fernando Sarmiento, Jeremías Gamboa, Julio César Vega, Lucho Zúñiga y Johann Page."

5/14/2008

ANIME: CLANNAD

Producida por Kyoto Animation (de quien recordamos, entre otras, la desternillante serie La Melancolía de Haruhi Suzumiya) y basada en el juego para PC y PS/2 de Key y Visual Art's, CLANNAD es una serie de anime de 24 capítulos, 23 emitidos y un especial emitido como OVA, con una película ya estrenada y de la cual se esperan una OVA adicional, un spin-off basado en uno de los personajes, así como una secuela de la que hablaremos posteriormente.

Siendo el juego un Dating-sim, es decir, una historia donde un chico cualquiera tiene que encontrar a la chica que quiere de entre un ramillete de hermosas y muy particulares señoritas, el juego recrea en parte esa dinámica, pasando a través de los escenarios de cada una de ellas aunque sin la consabida escena de "confesión"

Y aquí se acaban los convencionalismos, ya que el verdadero atractivo, si cabe está en la construcción de sus personajes. tenemos en Primer lugar al inefable protagonista, Tomoya Okazaki (voz: Yuichi Nakamura), que, a sus 16, es esencialmente considerado alguien sin futuro (un delincuente, esto es, y no es que a él le interese especialmente nada, ya que estamos) quien, en una de sus parsimoniosas idas al colegio se cruza con una chica llamada Nagisa Furukawa (voz: Mai Nakahara), un año mayor que él y que también está en el último año, de hecho, debería estar graduada de no ser porque una enfermedad le impidió asistir y culminar los cursos.

En la escuela, Tomoya, sin más que hacer, se dedicará a asistir a la vacilante Nagisa en sus esfuerzos por restaurar el Club de teatro de la escuela y como esos esfuerzos se verán recompensados no sólo por el logro intríniseco, sino por los lazos que en el proceso se establecen con otros personajes.

Primero Tenemos al amigo-bueno-para-nada de Tomoya, Youhei Sunohara (voz: Daisuke Sakaguchi), quien es su compinche y seguidor de mil batallas, al punto que Tomoya practicamente "vive" en el cuarto de residencia estudiantil de Sunohara, esto debido a la malísima relación que tiene con su padre, quien, tras enviudar, se dedicó al alcohol y al juego, y en una pelea con su hijo, le lesionó el hombro de modo que Tomoya se vio forzado a dejar el club de Basketball, donde prometía. Sunohara también se vio forzado a dejar el club de futbol por una pelea con un superior y anda con Okazaki vergeleando y buscando problemas por donde los encuentre, en su caso, es especialmente alarmante su tendencia a buscar peleas de las que nunca sale bien parado y desatinar constante y cotidianamente.



El segundo personaje a mencionar es la segunda "heroína" de la historia Kyou Fujibayasi (Voz: Ryō Hirohashi) , miembro del equipo de Voleyball de la escuela, es una algo atolondrada y energética chica reconocida por su buena sazón y que se pasa buena parte de la serie tratando de emparejar a Tomoya con su hermana Ryou, delegada de la clase de este y adicta a las lecturas de fortuna, aunque sus propios intereses respecto del susodicho no son del todo claros.

La tercera heroína de la historia es Kotomi Ichinose (voz: Mamiko Noto), hija de una pareja de brillantes científicos que perecieron en un accidente de aviación, Kotomi no ha podido dejar de sentirse culpable de sus muertes de algún modo, pese a lo cual es una niña genio cuyas notas está entre las diez mejores del país en cada materia y que en realidad, pasa más tiempo leyendo en la biblioteca libros de temas avanzados. La vinculación de Kotomi con Tomoya viene de la Infancia y de algunos recuerdos agridulces que compartió con él.

La siguiente heroína de la historia es Tomoyo Sakagami (voz: Houko Kuwashima), personaje tan popular que fue protagónista de su propio juego, una extensión del escenario de su personaje llamado Tomoyo After: It's a Wonderful Life, y que al parecer será llevado a la animación. Tomoyo es una estudiante de penúltimo año de traslado reciente y que viene precedida de fama de violenta y pandillera, la cual confirma al darle su merecido a unos tipos de su anterior escuela, su habilidad la hace blanco de los clubes de artes marciales, asedio del cual es rescatada por Okazaki, quien luego la ayudará a ser elegida presidenta del consejo estudiantil, borrando su mala fama.

La heroína final de la historia es Fuko Ibuki (voz: Ai Nonaka) una chica de primer año que tiene una obsesión notable por las estrellas de mar, las cuales talla en todo momento, así como por la boda de su hermana (una ex-profesora de la escuela) la cual trata de promover, aunque Fuko esconde más de un secreto.

El resto de los personajes se completa con la hermana de Sunohara, Mei, quien hace una breve aparición, la Familia de Nagisa, sus padres Sanae (Voz: Kikuko Inoue) y Akio (voz: Mai Nakahara) así como Misae Sagara, encargada del dormitorio estudiantil y Yukine Miyazawa, otra heroína del juego que en la animación hace un papel menor, entre otros.

El guión, desarrollado por Fumihiko Shimo (el mismo de AiR y Kanon, otras versiones animadas de juegos de Key) consigue bien balancear los escenarios (o arcos de historia) de las heroínas del juego, enhebrandolos dentro de un todo coherente y del que, sin embargo, emerge una sola conclusión, necesaria para darle base a una secuela. Un singular detalle es el cuidado puesto en la construcción de personajes y en su humanidad, todos ellos guardan heridas, traumas, resentimientos profundos, ya sean estos reales o inventados, las heridas recibidas condicionan y forman la manera en la que los personajes perciben (en especial Tomoya) y de como emerge, de la nada, la red que nos permite vivir, a la que algunos llaman familia o clan (en el sentido extenso, mensaje bastante claro dado que CLANNAD significa familia en irlandés) en especial en la conexión con un mundo ilusiorio con el que tanto Nagisa como Tomoya sueñan, en el que una niña (la última de la tierra) pasa los días junto con un muñeco animado en un mundo que llega a su fin y que parece una tragedia inminente. Aquí la historia toma prestados elementos tanto de fantasía como de ciencia ficción (así como las alusiones a los universos alternos en el caso de los padres de Kotomi o las misteriosas apariciones de Fuko) que no alteran su sentido de profundo y al mismo tiempo sobrio drama.

el diseño de personajes de Kazumi Ikeda, basado en los originales del juego de Itaru Hinoue es bastante adecuado y fresco, siendo explotado al máximo en la animación en que las expresiones de los personajes son fundamentales. la ambientación es también bastante buena, aunque no comparable con la de AiR, por ejemplo, dado que la mayor parte de escenarios son urbanos.

Para terminar, queda poco más que recomendar a quienes aun no la hayan visto esta serie, no olvidarán sus personajes ni sus pequeños -o sus grandes- dramas en los que algunos de nosotros nos veamos quizás reflejados. Como cierre los dejo con el video del opening del anime, un remix del original del juego, Mag-Mell a cargo del grupo japonés Eufonius:



Enlaces Relacionados:




Technorati Tags: Anime,CLANNAD
Blogalaxia tags:,
,,,

4/22/2008

LIBROS: La isla de los amores infinitos


La isla de los amores infinitos


Grijalbo, 2006


Uno no sabe a qué atenerse frente a esta novela. De un lado, el infaltable (e inefable) texto de la contraportada, que nos sugiere una especie de novela rosa a lo Corín Tellado con fondo multinacional, cual si se tratara de una pelicula de James Bond. Del otro, el background de la autora, afamada escritora cubana de ciencia-ficción y fantasía, cuya obra está siendo reeditada por el sello Alfaguara, aunque no se encuentra en librerías peruanas. Por suerte, "La isla de los amores infinitos" si ha tenido una buena distribución en librerías y supermercados, y el precio no es caro.
¿Dejó Daina Chaviano la fantasía y la ciencia-ficción por la novela rosa? Para nada: esta novela, que por cierto, no pude soltar una vez iniciada, mezcla a tantos iguales elementos fantásticos y sucesos reales, pertenecientes a tiempos pasados y contemporáneos. Es pues una fantástica novela de amor, o una novela de amor fantástica. Por que la protagonizan tanto los vivos como los muertos, tanto seres humanos como seres sobrenaturales, resultando triunfantes aquellos que siguen sus mejores sentimientos, especialmente, el amor... No hay una sola historia, mas bien, se trata de varias sagas familiares, con orígenes tan diversos como China, África o España, que llegan a unir sus destinos en la Cuba de los sesenta como en la Miami del siglo XXI.
Si hay un aspecto positivo a destacar de esta novela, entre varios, es su profunda valoración de algo que sólo puede llamarse como "mezcla de razas y culturas", que provoca tantos temores y prejuicios en otros. En el contexto de la novela - y ojalá algún día, en la vida real - , la felicidad parece ser siempre el resultado de la liberación de los prejuicios, de aceptar al otro - y a lo otro, como puede ser lo sobrenatural o lo inexplicable - como parte de nuestras vidas. Cuesta al principio - veáse sino cómo sufre la pareja compuesta por un descendiente de inmigrantes españoles y una mulata ex-prostituta, y cómo éstos engendran el sufrimiento de su hija, al no aceptar su amor por un descendiente de chinos - , pero la autora logra convencernos que la mezcla, la variedad, es siempre sinónimo de vitalidad, alegria y crecimiento.
Uno de los pocos puntos criticables de la novela es un persistente tono anticastrista, que en ocasionales llega a la carícatura ramplona, y que no aporta nada al desarrollo de la novela, ni influye en lo más mínimo en los juicios que el lector pueda formarse sobre la actualidad política de otras partes del mundo.

"La isla de los amores infinitos" ha ganado la Medalla de Oro en el certamen Florida Book Awards 2007, en la categoría Mejor Libro en Lengua Española y se ha traducido a diecinueve idiomas.

4/14/2008

CINE - La Brújula Dorada


Una pregunta de rigor antes de ver esta película era si los estándares del entretenimiento Hollywoodense le quitarían o no el encanto a esta nada igenua saga literaria (comentario sobre los libros aquí) en nombre del mantener un estándar de PG-13 (considerando además las referencias a Blake y a Milton que pese a todo han sacado ya ronchas a la Iglesia Católica) y la convertirían en un tan espectacular como soso despliegue de pirotecnia visual sin los elementos de fondo que son, para el lector, la carne de la historia.

Lo cierto es que el Director Chris Weitz (American Pie, etc) se las ingenia para mantener en pie algo de la historia, y rescatar en algo la dignidad de los personajes y es que el cambio de la novela de Pullman al Guión, escrito por el Mismo Weitz, contiene algunos cambios respecto al original que le agregan ritmo narrativo (y, más destacablemente, lo sostienen), pero le quitan consistencia.

El primero de estos es el alucinante Spoiler que te hacen al principio de la película ¡nada de pensar! ¡nada de hacer algo de trabajo mental para que te des cuenta que no estás en esta Tierra! ¡no! Y menos aun si se trata de no dejar que te des cuenta que existe algo llamado el Magisterium que, como todas las corporaciones, tiene particulares intereses y deseos que defender, y con ello, la amenaza constante a sus intereses debe ser... eliminada preventivamente.

Y cuando creíamos que la película iba por otro lado aparece Dakota Blue Richards quien, pese a algunos disfuerzos, cumple en su papel de Lyra "Lengua de Plata" Belacqua, sobre todo en las características más saltantes: la vocación por el juego y la aventura constante y su inquebrantable lealtad.

Por otro lado, su "tio" el inefable Lord Asriel es interpretado por el 007 Daniel Craig quien apenas es notado en sus intervenciones en pantalla, desapareciendo demasiado rápido, similar inri se puede hacer sobre la actuación de Nicole Kidman, ya que tal parece que la tónica es no lucir, pero no desentonar.

Más notables son los esfuerzos de Jim Carter y Tom Courtenay como los líderes Egipcianos John Faa y Farder Coram, bien puestos dentro de lo que cabe, cosa que no se puede decir de la guapa Eva Green, cuya participación como la interesantísma (en la novela) bruja Serafina Pekkala se reduce a dos o tres parlamentos dichos con la voz engolada y varias tomas de "pantalla verde" matando malosos con su arco.

La sorpresa radica, en este caso, no en los personajes reales, sino en los virtuales, en especial el Tremendo (literalmente) Iorek Byrnison, notabílisimo y como no si su voz es la de nada menos que el Gran Ian Mc Kellen (para quien recuerde ese Thou Shalt not Pass!) que por extraño que suene, le da relieve y fuerza a la forma virtual del oso acorazado.

Del mismo modo, las actuaciones de voz de los daimoniones, Kristin Scott-Thomas como Stelmaria, daimonion de Asriel y nada menos que Kathy Bates, como Hester, el daimonión de Lee Scoresby (Sam Elliot)

Poco queda por comentar, con excepción de un a partitura bastante adecuda de Alexander Desplat así como la cinematografía, de parte de Harry Braham, de tonalidades claras y luminosas, independientemente de la locación, lo cual hace díficil diferenciar las tomas en locación de lo digitalmente arreglado o sobrepuesto. Elementos que hacen de esta producción una muy buena pieza de entretenimiento, aunque sin el brillo y la lúcidez de su contraparte literaria.

4/11/2008

LIBROS: Cuentos de extremo occidente


Cuentos de Extremo Occidente

Rodolfo Hinostroza
Serie Ficciones NARRATIVA
PUCP
Marzo de 2002


La nota introductoria de este libro pone lo siguiente:

El Extremo Occidente – que para Borges es sinónimo de América Latina – es para mí una incierta región “donde sopla el viento del espíritu” y pasan cosas que merecen ser recogidas bajo la forma de cuento fantástico. El nombre de este libro es pues un homenaje al maestro argentino que no cesa de guiarnos con el brillo de su prosa.


El señor de París: Un criminal condenado a muerte a manos del señor de París, que es como se conoce al encapuchado verdugo que ejecuta a los sentenciados por la justicia en la guillotina. Una costumbre secular que puede cambiarlo todo. Una liberación. Pero quien ha nacido para verdugo no puede evitar su destino.

Memorándum: Sin razón aparente, alguien está asesinando a los más encumbrados industriales y negociantes de Europa. La policía francesa, a cargo de la investigación, es cuestionada por su falta de resultados. Falta el motivo que proporcione siquiera una pista que conduzca al criminal. Hasta que un policía tiene la intuición de vincular a las víctimas con los productos de sus industrias: máquinas, muebles, alimentos; los cuales formarían parte del universo cercano al asesino. Conjetura entonces que el asesino, como cualquier persona, está rodeado por un número limitado de cosas, y por ende, será factible prever sus siguientes pasos. El contacto con un filósofo especializado en la memoria y la doctrina de Giordano Bruno, con quien confronta su teoría, lo lleva al encuentro tanto del asesino como de sus insólitos móviles, en un giro de tuerca magistral.

Variante Pasamayo: El Pasamayo es un punto de la geografía peruana donde suelen ocurrir accidentes de tránsito. En este relato, se convertirá en una suerte de vórtice donde confluyen, no diferentes realidades, sino diferentes miradas a una misma realidad, que al final puede no ser sino una ficción. Como quien dice, todo es según el color del cristal con que se mira… aún cuando quien mira es la misma entidad.

Las memorias de Drácula: Esta historia se publicó por entregas en el diario “La República”, y al fin puede leerse en versión completa. Estamos ante una ucronía vampírica, no, mejor aún, ante una utopía vampírica. El conde Drácula, en lugar de ser destruido a manos de Abraham van Helsing y Jonathan Harker, decide establecerse en Inglaterra de una manera más asolapada, atrayendo hacia su círculo a diversos intelectuales y artistas. El ambiente cultural europeo de fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX se ve sacudido por la aparición de estos seres inmortales que evidencian un gran amor por la vida y sus placeres. La inmortalidad que otorga el vampirismo se convierte en un atractivo difícil de eludir, de modo que sus efectos se expanden por todo el mundo. Pero hay un límite que los vampiros temen: de convertirse toda la humanidad en seres que se alimentan de sangre, ¿de donde sacarían después el líquido vital? Vampiro no muerde vampiro… Pero puede ser que la solución se encuentre en un producto cuyo origen, sino peruano, tiene en nuestro país carta de ciudadanía. Delirante e imperdible.

El benefactor: Un tranquilo académico, profesor de literatura para más señas, recibe una misteriosa llamada felicitándolo por su nominación en un importante concurso literario. Dado que no ha enviado nada a dicho concurso, trata de aclarar que se trata de algún malentendido. Pero las cosas se salen de control: alguien, el enigmático benefactor del título, está empeñado en proporcionar una carrera literaria a nuestro otrora profesor, quien deviene en un engreído autor de moda, adinerado y voceado candidato al Premio Nobel. La explicación para estos enigmáticos sucesos es apenas sugerida, y contradicha, a lo largo de todo el relato.

El muro de Berlín: Si bien no estamos ante un relato fantástico, también es de los mejores de la selección. Es de esos que deben hacer fruncir el entrecejo a mas de un alma rígida. Un crítico literario francés es comisionado al Perú a fin de investigar aspectos biográficos de un escritor en ascenso. Los diversos testimonios que recoge le muestran una cara totalmente desconocida de dicho escritor, cuyo pasado está pasmosamente plagado de corrección política… hasta que el crítico es raptado por un comando del MRTA, y sometido a cautiverio, donde aprenderá lo ilusorio de lo que consideramos es la realidad y, sobre todo, que pícaros hay por todos lados. También a ambos lados del muro de Berlín.

Las leyes del amor: Un estudiante peruano de psicología es en realidad un adepto a la astrología, disciplina que cultiva en el París de fines del siglo XX. Una enfermedad lo postra en la ciudad del Cusco, en la cual elabora una complicada teoría astrológica sobre el amor. Asombra la erudición del autor en los términos y símbolos astrológicos, aunque puede ser que, como en el mundo exotérico, un exceso de teoría nos aparta de la práctica, lo cual siempre trae consecuencias, en este caso, hilarantes.

3/09/2008

Libros: RIHLA


Rihla
Juan Miguel Aguilera
Colección Pegasus
Editorial Minotauro, 2004
424 pp.

Ya desde el título Rihla (aventura, viaje sagrado) nos da señas de prometer y si es cierto que la obra al principio parece ofrecer un ritmo algo moroso, va lentamente cuajando en una historia sólida y abierta a muchas interpretaciones ya sea desde el campo de la Fantasía pura y dura como desde el más riguroso de la ciencia ficción, que la enmarca en la tradición de la Ucronía.

Nuestro principal personaje es el sabio (Faquih) sufí Lisan-Al-Aysar Ibn-Barrayar Ibn-Xahin (quizás me equivoque con el nombre pero bueno) es un hombre con dos obsesiones: la primera, el conocimiento, como fiel seguidor del sufísmo, es su búsqueda de conocimiento lo que lo hace empujarse a sí mismo y a su hermano de amistad Ahmed junto con su manumiso esclavo Jâmil hacia una aventura incierta y mal recomendada por más de un punto de vista.

Tal es la obsesión de Lisan que sin quererlo, termina en garras de los ambiciosos genoveses, quienes, siendo de los principales poderes comerciales, no desean que un sarraceno sabihondo les arruine la fiesta y es otro encuentro desafortunado el que le permite salir de su cautiverio, al cruzarse con un "mameluco" llamado Baba Ibn-Abdullah, quien lo sacará de Genova por un precio quizás demasiado alto.

Luego transcurre lo verdaderamente interesante, la preparación de un viaje extraordinario más allá de las columnas de Hércules hacia el extraordinario destino mencionado en unas oscuras tablas tirias (o fenicias, esto es) que mencionan la destrucción de una isla presenciada por un poderoso mago llamado Talos el Rojo. No es esta otra que Santorini (o Thera) el autor se detiene en detalle en el periplo incluso anunciado por presagios y portentos y finalmente, por el desastre.

Y es a partir de estas peripecias que el autor pone de relieve su oficio: en el choque entre los "fuertes" musulmanes y los "salvajes" americanos, tanto itzás como méxicas, el contraste entre ambas visiones, los aterrados y desgarradores momentos de los rituales de las sangrientas liturgias y las alucinaciones invocadas que van apuntando con todo a un momento de confrontación crucial, el fin de un ciclo, la caída de un sol y con ello, nada menos que el fin del mundo.

Y poco a poco, las revelaciones, los misteriosos ojos que Lisan no puede sacar de su mente -su otra obsesión-, mayas y méxicas que parecen recordar vidas anteriores o ser inmortales, magia de dioses ocultos, y un Baba que no parece ser musulmán siquiera, sino un monarca cristiano (y mago) que gustaba de empalar otomanos para sus muy particulares propósitos (para que el lector enterado saque sus propias conclusiones)

La novela deja en general un buen sabor, es de ritmo agradable y de lectura magnética, y además es notorio el esfuerzo del autor en documentarse e investigar sobre las costumbres tanto de los mayas como de los méxicas que son relatadas con exquisito detalle desde el punto de vista de Lisan.

un punto bajo de la historia es el tener quizás demasiados personajes que merecerían un mejor tratamiento (o mejor dicho, más tiempo en cámaras) como es el caso del ya mencionado Baba o Koos Ich el guerrero maya, incluso su esposa Sac Nicte, merecerían quizás un mejor desarrollo en sus personajes, ya que sus apariciones son meramente instrumentales para un plan mayor que conduce hacia la confrontación final, además el final algo abrupto que deja más preguntas que respuestas, sobre todo muchas cosas que deberían haberse explicado y que se dejan a alusión del lector, pero que no desmerce el conjunto de la obra: a saber, una novela sólida, bien documentada y de una aventura no trepidante, pero si estremecedora y con profundos tintes esotéricos.

3/06/2008

CINE: Sweeney Todd, El barbero demoniaco de la calle Fleet

¿Qué hace el Remake cinematográfico de un musical de Broadway en la casa de jarjacha? pues esa es una pregunta que tiene una respuesta muy simple y que se relaciona con la segunda palabra en el encabezado de nuestro blog ¿y que decía eso? Fantasía, Terror y misterio, y si, se trata de terror.

Y es que antes de un Fábula moralista y pletórica de realismo dostoyevskiano sobre el crimen, el castigo y la venganza (muy a lo siglo XIX) el musical del Arthur Sondheim explora los tormentos y horrores cotidianos y la forma en la que cada uno de nosotros, grande o pequeño, poderoso o insignificante los enfrenta y sobrevive o no a ello, o al menos esta es la interpretación que puedo hacer del enfoque del director, el célebre Tim Burton, al respecto.

El primer personaje en el que se hace patente esta particular inclinación es el desafortunado protagonista Benjamin Barker (Johnny Depp) quien, apartado de su esposa y de su pequeña hija por una calumnia y encarcelado sin razón por quince años, regresa a la Londres de sus dulces días para cobrar venganza.

Es notorio el contraste entre las escenas de Flashback y las de este presente descorazonador y estremecedoramente oscuro y sórdido de los arrabales de la Gris y empobrecida Londres del siglo XIX, el Barker (o Todd) de la Historia no es más que una pálida sombra, un perdedor cuya única tabla de cercanía con la sania no es otra que el vago recuerdo de una hija perdida y sobre todo, el ansia de venganza contra el "Honorable" Juez Turpin (Alan Rickman) responsable directo de los enredos que arruinaron su vida.

En el inicio de su peripecia, se encuentra con otra alma perdida como él, la pastelera Señora Lovett (la siempre eficiente y musa de Burton Helena Bonham-Carter) y los anodinos detalles de su vida y los pasteles de carne que hace (o no puede hacer y que rellena con una serie de "jugosos" aditamentos) y este encuentro es tan providencial como anunciado, ya que la Sra. Lovett se vuelve colaboradora, artifice y complice de las tropelías del infame Todd, y también lo acompaña en su descenso hacia la locura y la sed de sangre. Es en esta poderosa dupla actoral que se sustenta el peso de toda la historia.

Y así como abunda el odio en esta historia, también debe encontrarse una pizca de amor, y allí es donde la desdichada hija de Barker, Johanna (Jayne Wisener) encaja, y no es otro que el romántico compañero de Todd, Anthony Hope (Jamie Campbell Bower), cuyo nombre de hecho no es casual, dado que Hope significa esperanza. Y ahora entre estos dos se celebrará, inevitablemente una version acaso más féliz o más desdichada de Romeo y Julieta.

Y es en la tensión entre estos dos amores (el de Lovett por Todd y el de Hope por Johanna)una obsesion (la de turpin por Johanna) y el Enorme Odio de Todd, que la cinta fluye como una serie de imagenes impresionantes, destaca sobre todo el manejo del color, pletórico de tonos fríos y lobrégos tan conocidos de Burton y sobre todo, la palidez cadavérica de los dos protagónistas, tal vez una alusión a la muerte en vida de la que habla Camus en El mito de Sísifo en el que la vida no es mas que una muerte cierta en la que nos hundimos, y es que, sin nada a lo que aferrarse, bien puede decirse que no se vive.

Extraordinariamente llevadas son las escenas de sangre y el descenso de Todd hacia la locura homicida, narrada con alusiones pero sin explicitar en el Gore -y es que es un musical, ya que estamos- y la fluidez de las escenas en la que convergen lo gris-real contra lo soñado-luminoso, para terminar en un climax final impresionante y que, si se quiere ver como fábula moral, podría leerse como La venganza no es un plato que deba calentarse o El crimen paga, pero cobra doble.

Muy recomendable, sobre todo si se está de un humor casi tan gris como el de aquella Londres.

2/24/2008

Reunión Coyllur 23/01

Extracto de la reunión del día 23/02 del grupo Coyllur donde se habla, esencialmente, de ciencia ficción:

2/23/2008

Libros: Kafka en la Orilla


Kafka en la Orilla
Colección Andanzas
Editorial Tusquets, 2006
584 pp.
© Haurki Murakami, 2002





Una primera cosa a notar acerca de esta novela es que (y tal cual parecen confirmar algunas lecturas de novelas reseñadas en este blog) al parecer, las buenas novelas de fantasía “seria” tienen algo así como una especie de receta, a saber: alguien hizo/dejó de hacer/conjuró algo en algún tiempo pasado, lo cual acarrea amargas consecuencias a las personas relacionadas directa o indirectamente con aquel suceso que tienen que vivir con ello y, en algunos extraños casos, enfrentarlo cada uno a su particular manera.

Kafka en la Orilla (Umibe no Kafuka) de Haruki Miurakami (Tokyo, 1949) es una novela de elaboración compleja, donde varios temas se enarbolan y combinan a lo largo de la trama en varios hilos argumentales que derivan, paulatina e inexorablemente, hacia una conclusión que no deja lugar a dudas y es que Murakami, a diferencia de otros autores de fantasía, no parece tener demasiado interés en sagas o secuelas directamente relacionadas (en esto quizás de acerca a otro autor ya reseñado por estos pagos, Jonathan Carroll)

El personaje acaso central de los enredos que se pergeñan en esta historia es Kafka Tamura, ofuscado y ensombrecido hijo de un escultor de renombre mundial, Kôichi Tamura, un oscuro personaje cuya muy particular visión artística se centra en la expresión de lo subconsciente como tema y en especial en las formas del laberinto como composición. Un interesante concepto que el autor usa como metáfora para el devenir de los personajes y que inicia con la voz de la conciencia de Kafka, el joven llamado cuervo (en el que el autor comete una licencia de traducción; ya que Kafka en checo se traduce como corneja, a diferencia del japonés karasu, cuervo) cuyas intervenciones desahogan el complejo mundo interior del personaje.

El contrapeso de Kafka en la trama es el anciano Satoru Nakata, quien de muy pequeño presenció un misterioso incidente que dejó graves secuelas sobre él volviéndolo esencialmente un idiota capaz sólo de hacer tareas repetitivas y hablar con los gatos y que, habiendo vivido una vida rutinaria y carente de brillo, es arrastrado por su propia habilidad (un trabajo de medio tiempo encontrando gatos perdidos) a la vorágine de otros destinos. En este caso, donde la experiencia de Kafka está llena de reflexiones y circunloquios, Nakata apenas se permite el lujo de la reflexión, lo suyo es el devenir constante de acciones y de hechos narrados desde una perspectiva de primer plano y que pese a ello, da lugar a lo fantástico.

Y sin embrago, pese a sus pocas apariciones en la trama, probablemente el primerísimo personaje de esta historia es la misteriosa señora Saeki, en quien se acumulan la pérdida, la soledad y sobre todo, una extraña pesadumbre que parece rodearla. De su vida apenas llegamos a saber que tras perder al hombre que amaba, despareció, para luego regresar y hacerse cargo de la Biblioteca Conmemorativa Kômura, los detalles de esta vida oculta, que permanecen sin revelar para el lector salvo por sutiles alusiones y especulaciones más o menos fundadas, resultan siendo la clave para todos los misterios que envuelven al resto de personajes, en especial la canción que compuso cuando más joven y que alcanzó un relativo éxito, pese a lo oscura de su letra y a lo simple de su composición y que da el título a esta novela.

El resto de personajes presentes en este singular drama tampoco está demasiado cerca de la difusa línea de la normalidad: Ôshima, el (la) dependiente de la biblioteca Kômura, quien combina una extraña serie de preferencias con una condición médica y un afán por el peligro (o, como dicen los goo goo dolls: cuando todo se siente como una película, si, sangras sólo para saber que estás vivo) poco común, el buen Hoshino, un vulgar camionero quien, extrañamente, se vuelve compañero de aventuras del malhadado Nakata, quizás para pagar, en medio de todo, su deuda kármica y Sakura, probablemente la más “normal” de este grupo, cuya vinculación a Kafka no es clara y ni siquiera se sugiere claramente, junto con otros que apenas hacen una aparición como Johnny Walken (casi como Johnny Walker, si saben a lo que me refiero) el Coronel Sanders (si, lo crean o no) y más extrañamente, una prostituta que sabe filosofía y que cita a Hegel durante su trabajo.

Y es como resultado de la interacción de estos personajes que emergen capa tras capa de significaciones, sentimientos y percepciones encontradas y acaso de un valor universal.

Primero, tenemos el afán infantil (o patológico) de evitar el cambio, de detener el paso del tiempo para evitar la tragedia de abandonar la felicidad ganada o la infelicidad obtenida, idea que es el motor de la historia, como el lector sabrá entender al acercarse a las últimas páginas. En segundo lugar tenemos el sino trágico impuesto por Kôichi Tamura sobre su hijo, a saber, el mismo del soberano tebano que aniquiló a la Esfinge empeorado en algún grado perceptible. Tercero, de la interacción entre estos dos, surge la vinculación entre las personas, es decir, que ningún destino es enteramente individual, así como ninguna decisión es enteramente propia, revelación que en tiempos de tan acendrado individualismo social, va un poco a contracorriente.

En cuarto y último lugar tenemos el contraste que existe entre la vivencia plena y la plana supervivencia, diferencia que se da cuando llegamos al punto a partir del cual dejamos de avanzar y nos negamos a experimentar, encontrando refugios, atalayas desde las cuales juzgar al mundo y sobre todo, a nuestras propias faltas, sin esperanza alguna de expiación o redención, ya que el sólo hecho de intentarlo implicaría dar un paso hacia lo aterradoramente desconocido. Y con ello, la principal de sus consecuencias: el vacío o la sensación de vacuidad que se extiende entre las personas (a las que no podemos conocer) y hacia dentro de nosotros mismos (cuando la verdad que profesamos no es más que una ficción mal montada porque la “verdadera” causa es sencillamente, insoportable y se prefiere al falsedad cómoda al conocimiento doloroso)

En conclusión, una novela compleja y sin embargo, de una lectura relativamente sencilla y fluida y que no es para los débiles de corazón, ya que muchos se pueden sentir identificados con las desventuras e inquietudes del joven Kafka.

Technorati tags: fantasía, Haruki, Murakami, Kafka

  © Blogger template por Emporium Digital 2008

De vuelta hacia ARRIBA