8/22/2012

Atrapados en la casa sin tiempo (Seabury Quinn)



Tras leer los cuentos de Seabury Queen que la editorial Pulp Collection, uno se pregunta si el pulp (fantástico, policial, ciencia ficción, romántico, cómico, terror, espionaje, bélico, etc.) no debería ya ser considerado un género literario propio. Ningún escritor pulp aspira a la canonización literaria, eso es seguro, pero es que uno encuentra cada joya, cada historia que, sin mayor pretensión (y eso es lo que más amo de este género, el aliento casi amical que transmiten los autores en sus textos), se convierte en un trozo memorable de tu vida. Cuentos que no sólo forman parte de tu bagaje cultural (término que solía oir a mi padre), sino que llegan a hacerse parte de tu vida, algo que les da un contenido que no se parece a ningún otro.
Seabury Quinn (1889-1969), escribió cuentos basados en sus conocimientos de ocultismo y brujería, en los que demuestra gran erudición. Uno de ellos, El último hombre, nos ofrece una excelente descripción de una ceremonia del vudú haitiano, ritual que trata con un respeto digno de un científico.
No se crea que esta vastedad de conocimientos lastraba su prosa. Al contrario, como buen escritor pulp que era, escribió historias llenas de acción y heroísmo, al punto que una de sus creaciones, Jules de Grandin,  ha pasado a formar parte del panteón de un tipo de personaje bastante singular: el detective de lo oculto, que en lugar de perseguir criminales y asesinos, se enfrenta (a veces, a punta de puño y pistola, como los héroes de acción más tópicos) a vampiros, hombres lobo, fantasmas, gárgolas, golems, sectas satánicas o demonios. ¿Se puede pedir algo más? Pues sí: 
Atrapados en la casa sin tiempo es un relato disfrutable al cien por ciento, y entre los que he podido leer del autor, es un de los más horripilantes que recuerdo. Mezcla a partes iguales la emoción de la aventura y el gore más aterrador, con escenas y descripciones que bien podrían describirse como "no aptas para espíritus sensibles". La casa sin tiempo es una mansión campestre en cuyas inmediaciones se han producido algunas desapariciones. Jules de Grandin acaba involucrándose en las investigaciones del caso, y va a dar con toda su humanidad a la mansión, convirtiéndose en prisionero de su misterioso propietario y entonces...
¡Entonces, todo enloquece! El dueño de la mansión es un médico enloquecido a causa de una decepción amorosa, que ha decidido vengarse de la humanidad de una manera terrible: capturando personas inocentes a las que somete a operaciones quirúrgicas, producto de las cuales, la víctima queda atrozmente deformada. El tipo de deformación que logra con su ciencia se insinúa ya desde la descripción de los interiores de la mansión: 

El suelo estaba brillantemente encerado. Y las paredes, cubiertas de una terracota laqueada, aparecían llenas de pequeños nichos encuadrados por pulidas y negras maderas. Delante de cada nicho ardía una lámpara que lanzaba una vacilante pero viva luz sobre la imagen que ocupaba la capillita. Cada estatuilla era de reluciente piedra blanca, y aunque cada una era distinta de las otras, todas tenían algo en común: eran incompletas. Los seres que representaban apenas eran humanos, y , sin embargo, tampoco eran bestiales. Allí se veía a una criatura que era mitad mono y mitad hombre, y que luchaba con todos sus músculos por salir del bloque de piedra de donde el escultor la había parcialmente labrado; allí una figura femenina perfecta desde la cabeza a la garganta, se convertía, a partir de los hombros, en una cosa vaga y monstruosa, semejante a un octópodo. Otra cabeza aparecía completamente formada excepto al llegar al rostro, del cual brotaban unos cortos y abundantes tentáculos. Y así seguían los nichos, todos llenos de monstruos creados por la imaginación más loca que pueda darse.

Y no digamos nada del criado del doctor y la manera en que éste le trata, además de la colección de monstruos reales que guarda en su sótano... Uno parece estar viviendo una pesadilla en blanco y negro, una sucesión de horrores cuyo espanto reside - a diferencia de otros cuentos de Seabury Quinn - en que no hay ningún elemento sobrenatural en la historia: las atrocidades que se describen son producto de la acción  humana.
Como para recordar que los peores monstruos podemos ser nosotros...

Daniel Salvo

6/25/2012

Los sauces (Algernon Blackwood)



Un cuento de factura impecable. Algernon Blackwood (1869-1951)no necesita, en este caso, recurrir a monstruos o sucesos inexplicables para crear una auténtica atmósfera de miedo y desolación. Además, con maestría, logra un efecto de sorpresa como para quitarse el sombrero: ante los sucesos ocurridos en el transcurso del relato, los protagonistas se plantean explicaciones tanto naturales como sobrenaturales, pero para solucionar su predicamento, optan por la solución sobrenatural. Y consiguen superar, sanos y salvos, la aventura.
¿De qué va el cuento? Dos excursionistas navegan por el río Danubio, y deciden acampar en una de las tantas islas que hay a su paso, en la que abundan los sauces. Pero hay leyendas en torno a esos lugares, según las cuales, seres no humanos hacen sentir su presencia a los humanos. La atmósfera, intensamente natural, empieza a cargarse de manifestaciones inusuales: un sonido como de gong, la visión de un barquero que se desvanece en la bruma, animales que difieren, en su forma y tamaño, de lo esperable para su especie... y los sauces del título, que con cada momento parecen mostrar evidencias de poseer una vitalidad que excede lo esperado de su naturaleza vegetal (mueven sus ramas de manera extraña, aparecen en lugares distintos según transcurren los días), además de los misteriosos agujeros que se forman en la arena...
Nada de lo ocurrido carece de explicación, como ya se dijo. Incluso las explicaciones sobrenaturales ensayadas por los personajes se asientan sobre una base racionalista que podría dejar contento a quien quisiera ver en Los sauces una historia de ciencia ficción. Más, la trama se parece un tanto a Casa tomada de Julio Cortázar, relato en el cual las prosaicas acciones de los protagonistas sugieren un horror tan aterrador como innominado.
La lectura de Los sauces, agotadora e inmisericorde, parece haberse escrito para recordarnos que la Naturaleza, a pesar de nuestros esfuerzos por comprenderla - y acaso, someterla - sigue siendo la manifestación de fuerzas anteriores al hombre, situadas acaso por encima de éste. Y que en el momento menos pensado, esas fuerzas - aletargadas o indiferentes a la humana existencia - podrían despertar para recuperar aquello que aparentemente hemos ganado. Y que tal vez no haya quien nos proteja.

2/18/2012

ROSAS Y PISTOLAS: UN ESPLÉNDIDO EJERCICIO VITALISTA


ROSAS Y PISTOLAS: UN ESPLÉNDIDO EJERCICIO VITALISTA




Julián Rodríguez Cosme es un notable narrador y poeta que ya había sorprendido a propios y extraños con un libro excelente, El temerario, volumen con relatos perfectos que lo introdujo en el mundo literario. Los argumentos iban desde lo fantástico hasta el realismo con matices amorosos, o la violencia política. Luego vino un más que apreciable poemario titulado: El paisaje de tu cuerpo, donde el amor a la pareja y a la familia eran los temas fundamentales. Después pudimos gozar de esa excelente novela suya, Tragedia en los Andes, que contenía todo tipo de elementos: lo amoroso, la violencia, la realidad social, el mito del OVNI, el hecho histórico. Nunca dejaré de ensalzar las virtudes de dicha novela. Rodríguez Cosme no se detiene, sigue escribiendo y publicando, lo nuevo que nos trae es este efectivo libro de crónicas, anécdotas, algún cuento, como el que da título al libro y que resulta fabuloso tanto en forma como en contenido, una ficción de misterio con elementos fantásticos, ojalá el autor hubiese colocado más relatos en el volumen, el lector se queda con las ganas de más. Lo cierto es que Rosas y pistolas (el cuento) puede apreciarse como un certero ejercicio de autoficción pues, si lo comparamos con el resto de textos, el lector percibe que lo ocurrido no es real. Me hace recordar a los dos primeros relatos de El temerario, en los cuales el personaje principal se llamaba «Julián», como el autor, o la narración final de aquel cuaderno, El epitafio, en donde se deduce que el narrador en primera persona era un alter ego del escritor. Lo cierto es que Rosas y pistolas (el libro) en su conjunto no es autoficción, casi todos los textos son ejercicios vitales, es decir, son anécdotas hábilmente narradas, crónicas personales que nos dan a conocer el mundo interior del autor, nos brindan rasgos de «Julián Rodríguez», como escritor, como artista, como ser humano. Los temas son variados, van desde el asunto literario, hasta el tema musical, lo romántico, lo vivencial, los deseos escondidos, las reflexiones, todo con un excelente lenguaje y con un estilo que conecta fácilmente con el receptor. Destaco del conjunto, El escritor y sus fantasmas, donde el autor analiza algunas verdades sobre el tema escritural, los novelistas cuentan mentiras disfrazadas de verdades, los escritores deben ser lectores compulsivos, todo cierto. Como mencioné, el lector puede resentirse ante la brevedad de tan inspiradoras historias. Otra crónica que considero excelente es Los libros que perdí, sencilla, evocadora, muy personal, resulta descollante como tanta suavidad puede llevarnos a una intensa reflexión acerca del libro como objeto físico, a analizar la realidad de las librerías y el costo elevado de los volúmenes, a meditar acerca de lo lejana que puede estar la cultura de la clase pobre. También hay una intensa aventura romántica que enternece, Mi chica del facebook, la recomiendo mucho. Podría resultar un tanto excesivo el tema religioso mencionado, por ejemplo, en Ladrón de amor, pero los que conocemos al autor sabemos que esto tiene una razón, que esta religiosidad, humildad, espiritualidad devienen de hechos personales muy ligados a su salud, la cual se espera mejore en los años venideros ya que muchos esperamos nuevas creaciones salidas de la pluma de este buen amigo y artista. De momento tenemos a Rosas y pistolas, un solvente conjunto, una lección de vida, fragmentos del alma y mente de un creador novedoso.

Carlos Enrique Saldivar

2/03/2012

COLOFÓN A NIDO DE CUERVOS, por ELTON HONORES



Nido de cuervos, es la selección hecha por Carlos Enrique Saldivar. Se trata un conjunto de relatos que exploran el terror desde dos grandes ejes temáticos: lo sexual y monstruoso hasta lo fantástico y religioso. El primer eje es el más amplio. En el cuento “Un amor equívoco” de Adriana Alarco se dan cita la perversión y lo cruel a partir de la mirada inocente (que ocurre también en múltiples relatos de Ajuar funerario de Fernando Iwasaki) del personaje protagonista. “La dama del cabello violeta” de José Balta es un relato inquietante y fantástico: la mencionada dama (como en la lógica surrealista) da paso a otro mundo, un mundo de tinieblas, de pecadores y soledad infinita. “Silencio peligroso” de Fio Loba, el encuentro casual de un hombre borracho con una criatura adolescente (con leves reminiscencias alienígenas) termina con un final abierto e inesperado. En los relatos antes mencionados irrumpe de modo claro la figura de la mujer-monstruo. De otro lado, “Criatura” de Fabiola Terrazas (con cierta reminiscencia al dios Cronos) nos habla de los padres que “devoran” a sus hijos. Nuevamente la mirada infantil ayuda a darle mayor tensión al relato. En “Espejo” de Gonzalo del Rosario un individuo logra un trasplante de córneas que le cambia la vida: se percibe a sí mismo como monstruoso, pero más aún, ningún espejo soporta su imagen. En “Incubación” de Armando Alzamora, el miedo del personaje se consigue por los males e infecciones del cuerpo. “Una decisión” de Lorena Gutiérrez, una mujer imposible que absorbe la energía y aniquila la vida de los hombres termina enamorándose realmente –y hasta cierto punto sacrificándose por él. “Nacido” de Carlos Enrique Saldivar, un cuadro de violencia doméstica adquiere visos del puro terror fantástico, heredero de películas de serie B o de culto (Vinieron desde dentro de; The brood de David Cronenberg o Alien de Ridley Scott).

En cuanto al segundo eje, en “El ángel caído” de Pablo Nicoli se expresa una visión apócrifa de la historia bíblica (el hijo pródigo), en donde el mito y la ficción cobran vida al modo de los relatos heréticos de los Cuentos malévolos de Clemente Palma, relativizándose la historia sagrada oficial. De igual modo ocurre en “El demonio en la tierra” de Yelinna Pulliti, narrado desde la perspectiva del demonio se pone en cuestionamiento el paradigma religioso cristiano. “Quiscos” de Dennis Arias también recuerda al mundo fantasmal de Pedro Páramo de Juan Rulfo, (incluso, el protagonista de “Quiscos” se llama Ranulfo). En este caso se trata de un cortejo fantasma que anuncia el juicio final. En “El día al revés” de Julio Meza se mezclan el carácter fabuloso del narrador oral y la facticidad de lo imposible. Ambos relatos transcurren en el mundo andino. Finalmente, “El hallazgo” de Jorge Ramos rinde homenaje a un clásico ribeyriano: “Demetrio”.
Muchos de estos relatos adoptan ciertos códigos hiperrealistas (sobre todo en los detalles para las escenas de violencia explícita) dejando poco a la imaginación y por momentos logran un efecto grotesco sin llegar al humor. Se trata de una efectividad visual que es parte de los relatos de terror. Los espacios en donde principalmente se ubican los relatos son indeterminados, intemporales, andinos o rurales (es casi nula la presencia de la urbe limeña), estableciéndose una lógica simple: el espacio urbano es racional; el espacio no urbano (alterno) es necesariamente irracional.

En conjunto, el terror asumido por estos narradores proviene fundamentalmente del propio ser humano: es del mundo interior del ser humano de donde surge la maldad; el terror sobrenatural (o propiamente fantástico) queda en un segundo plano. Así, en casi todos prevalece la justicia a través de la venganza (la violencia del padre contra la madre en “Nacido” de Saldivar o “Un amor equívoco” de Alarco, por ejemplo) o la sanción a los pecados humanos cometidos (como en “Silencio peligroso” de Fio Loba), lo cual equilibra hasta cierto punto el orden representado de los relatos.
Finalmente, es natural que tras la liberación femenina, la mujer tenga un rol más activo y protagónico (como en Hard Candy de David Slade o Death Proof de Quentin Tarantino) aunque sigue enclaustrada en el tópico del monstruo. ¿Acaso se trata de una simple fórmula que aún funciona o realmente constituyen expresiones de rechazo a la mujer (en su condición de alteridad radical) o cierta misoginia? Es difícil responderlo. Solo nos queda el consuelo de creer que nuestro mundo real es (a veces) mejor, pero con cierta sospecha de lo que lo imposible a veces irrumpe y otras veces necesita ser develado (o sugerido), tal como lo hace este grupo de narradores peruanos.

Elton Honores. Licenciado en Literatura por la UNMSM. Su principal campo de investigación es la literatura fantástica. Ha publicado el libro Mundos imposibles. Lo fantástico en la narrativa peruana (Lima: Cuerpo de la Metáfora Editores, 2010) y es coantologador de Los que moran en las sombras. Asedios al vampiro en la narrativa peruana (2010). Actualmente concluye estudios de Maestría en Literatura Peruana y Latinoamericana en la UNMSM. Es director de la Revista Tinta Expresa y profesor en la Universidad San Ignacio de Loyola. Blog: www.eltonhonores.blogspot.com

2/01/2012

FANTASY IN MUSIC (IX) IN THE COURT OF THE CRIMSON KING - KING CRIMSON


King Crimson (o debiéramos decir acaso Robert Fripp y compañía) fue una de las bandas más originales y podríamos decir, fundamentales en la formación de lo que ahora llamamos el Rock Progresivo siendo el álbum que da título a esta entrada el primero de la formación y donde se nota ya, con un tremendo impacto un sonido tan original como inquietante, con un profundo sentido de la narrativa y con influencias que van desde el jazz a acordes que translucen influencias medievales.

Impresionante desde la portada -que podemos ver líneas arriba- los dejamos con una muestra más que significativa de esta obra maestra, el tema final del álbum y que da título a este. Disfrutad.




Nota: La portada compuesta fue encontrada en esta entrada la Corporación Nacional de Asistencia al Melómano, una excelente reseña del álbum.

1/31/2012

El Temor hacia las casas Embrujadas


EL TEMOR HACIA LAS CASAS EMBRUJADAS: UNA APROXIMACIÓN DESDE LA PSICOLOGÍA


Germán Atoche Intili1


“Es una casa que habla a la fantasía.
Ni el Padre Santo de Roma le hará
creer[…] que esa casa no ha sido
teatro de misteriosas leyendas”

La casa de Pilatos,
Ricardo Palma, 1868



Introducción

En el siguiente trabajo se analiza el papel de la casa como refugio-confort para la humanidad y el quiebre de esta ilusión al enfrentarse con eventos sobrenaturales que producen ansiedad, siendo reflejados en la tradición oral, la literatura y otros medios2 hasta la actualidad.

La importancia de la vivienda

El hombre descendió de los árboles, abandonó las cuevas, construyó moradas rudimentarias buscando protección, descanso y con el tiempo comodidad. Gispert (1986) refiere que antiguamente los hogares eran en gran medida autosuficientes, se construían con los materiales accesibles. Su tecnología de construcción existía desde la Prehistoria, mostrándose grandes avances a partir del siglo XIX con el ingreso de tuberías, gas, calefacción doméstica y luz eléctrica en las ciudades por lo que ahora dependen de muchos servicios complejos.

Para Charles Édouard Jeanneret-Gris, uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX, conocido como Le Corbusier (1967), la casa es una máquina de vivir, sosteniendo que “no se ha consagrado ninguna atención a lo que constituye la vida de todos los seres: lo cotidiano, esos momentos y esas horas pasadas día tras día, desde la infancia hasta la muerte, en esas habitaciones, sitios cuadrados y simples que pueden ser emocionantes, constituyendo en realidad, el teatro primordial donde actúa nuestra sensibilidad, desde el momento mismo en que abrimos los ojos a la vida” (20).

El papel de la casa en la cultura popular

En los cuentos de hadas pueden tener un papel importante, la bruja de Hansel y Gretel se alimentaba de niños, atraídos a su casa hecha de dulces. Diversos refranes retratan al hogar, por ejemplo: la casa es el castillo del hombre; los casados casa quieren; la casa es chica pero el corazón grande; la ropa sucia se lava en casa o en casa de herrero cuchillo de palo. También existen supersticiones3 ligadas a ésta, cuando un murciélago entra es promesa de riqueza y si un grillo lo hace el dueño recibirá dinero ese día (Palma, 2000 c), abrir un paraguas dentro sería de mal agüero.

El papel de la casa en Psicología

Uno de los más famosos juegos infantiles es el de la casita. Hartley, Frank y Goldenson (1965) consideran que en actividades como ésta los niños, de tres a cinco años y medio, pueden imitar a los adultos, encarnar roles de la vida real en forma intensa, reflejar relaciones y experiencias, expresar necesidades apremiantes, liberar impulsos inaceptables, invertir roles habitualmente asumidos, reflejar el crecimiento, elaborar problemas y experimentar soluciones. En Psicología utilizamos el test proyectivo de la casa “buscando asociaciones con la vida hogareña y [conocer] las relaciones interfamiliares (pasadas o presentes)” (Pérez Cali, 2003, 47).

Análisis

Según la arquitecta Gloria Bass M. (2008): “La historia de la “casa embrujada” es tan antigua como antiguas son las casas y como antiguo es el miedo humano a lo desconocido” (11). Consideremos que donde suceden eventos fantásticos-terroríficos se rompe la ilusión de seguridad, regresando a nuestros miedos ancestrales. Podemos dividir en dos vertientes los eventos en la casa.

Primera vertiente

En forma de espíritus y otros que permanecen 4 en la casa, como sucede con los secretos que afectan la dinámica familiar5. Entre estas figuras podemos encontrar a los duendes, quienes “se esconden bajo las camas, ente las alacenas, tras los muebles más pesados, en las junturas de las puertas[…]” (Nicoli Segura, 2005, 11-12).
En el Cercado de Lima Palma (2000 a) narra que “hasta 1840 había en la parroquia de Santa Ana una casa que nadie quería habitar por miedo a duendes y ánimas6 […]” (246), fue conocida como Casa de las penas pues a fines de 1700 murió allí una chica, apuñalada, sin poder descubrir el motivo o a su asesino.
También en el centro es famosa la casa Matusita por variados rumores, desde asesinatos, aparecidos, hasta conspiraciones de gobiernos extranjeros. En el primer piso funciona actualmente la sucursal de un banco mientras el segundo permanece vacío pues se cree que allí ocurren extraños hechos (Taira, 2008).

Recordemos que en muchas historias la condición para hacerse propietario de alguna herencia es dormir en una casa antigua habitada por espíritus. Palma (2000 b) relata que desde la llegada de los españoles se buscaba en Perú tesoros enterrados por incas, mineros y otros, que estarían al cuidado de diablos. En casas donde los fantasmas penarían las riquezas escondidas se revelarían a través de golpes misteriosos a medianoche o fuegos fatuos.

Segunda vertiente

El lugar donde pasamos varias horas del día, se antropomorfiza, la vivienda cobra vida, puede imponernos su voluntad. Así lo expresa uno de los personajes de Cortázar (1971) en el cuento Casa tomada7 : “A veces llegamos a creer que era ella [la casa] la que no nos dejó casarnos” (115).
Al respecto Bass M. (2008) considera: “Las construcciones, más que estar habitadas por fantasmas, están vivas ellas mismas, al estar compuestas por materiales que trabajan en conjunto para formar una estructura resistente” (11).
Poe (1985) refiere sobre el protagonista de La caída de la casa Usher:

"Estaba obsesionado con ciertas impresiones supersticiosas relacionadas con la casa que habitaba[…] influencia de ciertas particularidades de pura forma y materia de su mansión familiar que, según él decía, había pesado mucho sobre su espíritu; un efecto ‘físico’ de las grises murallas, torres y sombrío estanque que había influido enormemente sobre lo ‘moral’ de su existencia” (83).


Y más adelante Usher considera que cosas inorgánicas, como su residencia, pueden poseer inteligencia e influir en las personas:

“Sin embargo, aquella creencia se relacionaba[…] con las grises piedras de la casa de sus antepasados. Aquellas condiciones de conciencia se habían cumplido allí, según él imaginaba, por el orden de su distribución así como por los innumerables ‘hongos’ que las recubrían y por los decadentes árboles que se alzaban en derredor, y, sobre todo, por la larga e ininterrumpida duración de aquel orden, y por su reduplicación en las aguas del estanque[…] la prueba de la conciencia, podría hallarse, decía[…] en la gradual aunque segura condensación de una atmósfera propia en las aguas y en los muros. El resultado de ello, añadía, podía descubrirse en aquella muda pero insistente y terrible influencia que durante siglos había plasmado los destinos8 de su familia, y que había hecho de ‘él’ lo que yo podía ver en aquellos momentos” (87).


Conclusiones

En este tipo de sitios la maldad queda impregnada y regresa9 . En un intento por recobrar la seguridad perdida recurrimos a ritos como bendecir o limpiar las casas, si todo falla nos alejamos. Comprendemos que el terror se relaciona con las moradas abandonadas o antiguas, ecos del pasado, alejándose de lo nuevo, moderno. Calderón Fajardo (2009) da la siguiente explicación:

“La modernidad elimina la diversidad[…] La Razón se negó a considerar serios los mitos y los fantasmas ancestrales de la humanidad. Todo lo que tenía de milagro en el sentido religioso o metafísico del término[…] fue puesto en el índex de la incredulidad moderna” (89).


Sin embargo años de civilización no han podido disipar totalmente nuestros temores y creencias. Aun escuchamos sobre espectros, gente poseída jugando a la ouija y otras manifestaciones de lo sobrenatural10. A estos se suman otros temores más contemporáneos: secuestros, robos, asesinatos, etc. El exterior real terminaría presentándose como un lugar tan peligroso como las mismas casas embrujadas. Surge la paradoja, ¿qué hacer cuando nos sentimos inseguros tanto dentro como fuera del hogar?

Bibliografía


  • Atoche Intili, Germán. “El polvo del saber: la maldición de cumplir lo anhelado en un cuento de Julio Ramón Ribeyro”. Yuyaykusun 3, Revista del Departamento Académico de Humanidades de la Universidad Ricardo Palma, 2010.

  • Bass M., Gloria. “De sombras y fantasmas”. Enigmas y misterios del mundo 46. Revista del Diario Noticias. Junio 2008: 11.

  • Bierce, Ambrose. “Diccionario del Diablo”. Ciudad Seva. 31 de enero 2004. Consultado el jueves 04 de noviembre 2010 en http://www.ciudadseva.com/textos/otros/dicdia01.htm

  • Calderón Fajardo, Carlos. “La vampiro que hace milagros”. El viaje que nunca termina (La verdadera historia de Sarah Ellen). Lima: Ediciones Altazor, 2009. 83-93.

  • Cortázar, Julio. “Casa tomada”. La isla a mediodía y otros relatos. España: Salvat Editores, S.A. – Alianza Editorial S.A., 1971. 115-119.

  • Gispert, Carlos (Director). “Casas II”. Enciclopedia Básica Visual, tomo 2, 1986.

  • Hartley, Ruth Edith; Lawrence. K. Frank y Robert M. Goldenson. Cómo comprender los juegos infantiles. Buenos Aires: Ediciones Hormé, 1965.

  • Hooper, Toobe (Director). Poltergeist [Película]. EE.UU: Spielberg, Steven; Michael Grais y Mark Victor, 1982.

  • Kubrick, Stanley. (Director/Productor). El resplandor [Película]. EE.UU: Harlan, Jan y Martin Richards, 1980.

  • Le Corbusier. “Construir viviendas”. Mensaje a los estudiantes de Arquitectura. 3º ed. Buenos Aires: Ediciones Infinito, 1967. 22-26.

  • Le Fanu, Joseph Sheridan. “Asedio a la casa roja”. Biblioteca universal de misterio y terror 2. Valverde, José Antonio. (Compilador). Madrid: Ediciones UVE, 1981. 102-112.

  • Llerena Caballero, Sergio. “Viendo gente muerta”. Somos XXIII, 1247. Octubre 2010. 100-105.

  • Milligan Peter (Guionista); Aparo, Jim (Dibujante) y Leialoha, Steve. (Entintador). “La hierba hambrienta”. Batman 60, 2º serie. Barcelona: Ediciones Zinco, 1992. 3-24.

  • Montenegro, Fernando (Director). Encierro [Película]. Perú: Perromostro Producciones, 2009.

  • Nicoli Segura, Pablo. “Los duendes arequipeños”. Arequipa fantasmas y leyendas. Arequipa: Editorial Distribuidora Alexis, 2005. 11-13.

  • Palma, Ricardo a. “La casa de las penas”. Tradiciones peruanas, tomo III. Lima: Enrique Cappelletti Representaciones Editoriales, 2000. 246-248.
    b. “Los buscadores de entierros”. Tradiciones peruanas, tomo IV. Lima, Enrique Cappelletti Representaciones Editoriales, 2000. 364-369.
    c. “Supersticiones de los peruanos”. Tradiciones peruanas, tomo VI.Lima: Enrique Cappelletti Representaciones Editoriales, 2000. 326-333.

  • Pérez Cali, Alicia. Aprenda a interpretar dibujos. Buenos Aires: Imaginador, 2003.

  • Poe, Edgar Allan. “La caída de la casa Usher”. Historias extraordinarihttp://www.blogger.com/img/blank.gifas. Bogotá: Editorial Oveja Negra, 1985. 79-93.

  • Real Academia Española (Editores) Superstición. Diccionario de la Lengua Española, tomo 9. 22 ed. 2001.

  • Taira, Percy. “Ubicación de la Casa Matusita”. Expediente oculto. 23 de febrero de 2008. Consultado el lunes 26 de octubre 2009 en http://expedienteoculto.blogspot.com/2008/02/ubicacin-de-la-casa-matusita.html


*Publicado originalmente en el fanzine El horla, número 2 (enero – febrero de 2011).

Germán Atoche Intili (Lima, 1982). Psicólogo, diplomado en Recursos Humanos. Desde el 2005 administra Cosas que (me) pasan, www.elgatodescalzo.wordpress.com. Participa en diversos recitales y coloquios. Ha publicado ensayos como Revisión del mito del superhéroe: análisis psicológico (2010) y ‹‹El polvo del saber››: la maldición de cumplir lo anhelado en un cuento de Julio Ramón Ribeyro (2010). Antologado en Punto aparte. Muestra de poesía hispanoamericana (2012) y Sacra cofradía (2011), entre otros. E- mail: cosasquemepasan@gmail.com

NOTAS:


1cosasquemepasan@gmail.com / www.elgatodescalzo.wordpress.com
2Encierro, película del director peruano Fernando Montenegro (2009), muestra a cuatro jóvenes se internarán en diversas casas buscando fotografiar a un fantasma.
3 “Creencia extraña a la fe religiosa y contraria a la razón” (Real Academia Española, 2001).
4 Medios como el cine y la televisión, entre otros, se han nutrido de creencias según las cuales esos fantasmas hallarían paz en cuanto logren superar el obstáculo que los retiene aquí.
5 A veces el peligro no es externo. Muchas historias relatan que alguno de sus miembros enloquece atacando al resto, como observamos en la película El resplandor (Kubrick, 1980), inspirada en una novela de Stephen King. Tristemente acciones como ésta se alejan de la ficción y son reflejadas por los noticiarios a diario.
6 Un clásico film sobre el tema, considerado maldito, es Poltergeist (Hooper et al., 1982).
7 En un futuro ensayo profundizaremos en este texto, tomando en cuenta la importancia del pasado familiar en la salud mental de los miembros de la misma, como observamos anteriormente (Atoche Intili, en prensa).
8 La relación de sus destinos se hace más que evidente en el final. La casa es destruida cuando los últimos Usher mueren.
9 Batman (Milligan, Aparo y Leialoha, 1992) se enfrenta contra la hierba hambrienta. Maldecida en Irlanda, quien la pise encontrará “los monstruos que acechan, las cicatrices que no sanan” (7). El superhéroe entiende que “cuando hay un asesinato, un accidente, una injusticia, no acaba ahí, sigue matando, destrozando, acabando con la gente, resonando con su maldad” (24).
10 En Perú un ejemplo de esta actualidad la encontramos en el grupo Dharma que ofrece, desde 2007, comunicarse con los muertos y librarnos de presencias malignas, mezclando tecnología moderna con habilidades psíquicas (Llerena Caballero, 2010).

12/10/2011

CINE- ANIME: Shôjo Kakumei Utena: Adolescence Mokishirokou

Título: Shôjo Kakumei Utena: Adolescence Mokishirokou 



(Utena: La chica revolucionaria - Adolescencia Apocalíptica)

Duración: 80 min.


Fecha de estreno: 14/8/1999

Concepto: Be Papas

Director: Kunihiko Ikuhara



¿Por qué comentar una película del siglo pasado ya llegados al 2011? Y más aún, cuando, en su debido momento circularon artículos, interpretaciones y exégesis de lo más variada sobre esta singular producción.



A estos cuestionamientos, creo poder responder de la manera siguiente:  Que, dada la distancia en el tiempo es quizás más sosegadamente que resulta posible mencionar lo más esencial, dejar en claro lo más resaltante y poner en valor y perspectiva el significado de esta obra, siendo esta idea válida para cualquier obra artística que se precie o que aspire a aquello que humildemente llamamos trascendencia.



Con lo anterior dado por sentado, podemos entonces afirmar sin ambages que  Shôjo Kakumei Utena  es, antes que una producción audiovisual, un concepto cuyo alcance va más allá de lo estrictamente "consumible" que puede encontrarse -incluso ahora- dentro del mundillo del anime. A saber: contamos con un manga (dibujado por Chiho Saito, encargada del diseño de personajes en la película y serie) además de la Película que hoy nos ocupa, precedida de la serie de 39 capítulos de entre los cuales varios son prescindibles y que siguen la misma estructura de los Shôjo anteriores, como el clásico Sailor Moon, construído a base de repeticiones casi rituales que se desencadenan en episodios climáticos que, consiguientemente, dan paso a un nuevo arco de historia donde las dinámicas se alteran ligeramente, preparando el terreno para la crisis posterior, y así, por oleadas, hasta el clímax final.



Tal es así, que ahora los exégetas y diversos clasificadores mencionan a Utena como una producción emblemático del sub-género yuri que es específicamente de carácter lésbico. A esto, hasta cierto punto, contribuye el diseño de persoajes, de líneas muy finas y sensuales de Chiho Saito (autora también del manga correspondiente)



Al ser interrogado acerca de lo deliberado de este enfoque (y lo potencialmente controversial para algún sector de la audiencia) el Director y jefe creativo del proyecto, Kunihiko Ikuhara, que había ganado fama considerable por otro título notable dentro del sub genero shôjo, orientado al público femenino, este afirmó que una historia de amor de este tipo fue escogida "para que el género de los personajes no entorpeciera la narración" Palabras que tienen relación también con el estilo Takaratzuka  de teatro/comedia musical, donde todos los personajes son representados por mujeres,  llegando a representar la historia como Comedie Musicale: Utena la fillette révolutionnaire.




Llegamos a la trama, en la cual me detendré lo menos posible porque tal como todo en este concepto, es sólo un medio para transmitir profundos pareceres y emociones, los personajes de la historia, al igual que en la serie homónima (estamos hablando en este caso de una variación sobre el tema, de la historia contada desde un ángulo diferente)





Esta se inicia con la llegada de Utena Tenjô (voz: Tomoko Kawakami)  a la Academia Ohtori, aparentemente un internado de alta sociedad cuya extrañas estructuras de arquitecturas imposibles dan a presagiar que algo no encaja del todo bien. En principio, Utena va vestida de chico y es incluso abordado como tal por alguna estudiante descuidada, pero el misterio se profundiza al encontrar esta, dentro del capullo de una rosa en el jardín, un anillo con un sello cuyo motivo refiere a la misma Rosa y que simboliza al oscuro consejo estudiantil. De inmediato se ve transportada un jardín en un piso superior donde una joven, Anthy Himemiya (voz: Yuriko Fuchizaki) riega unos rosales, esta se sorprende al verla con el sello de la rosa y de inmediato interviene otro estudiante, Saionji (voz: Takeshi Kusao) quien la reta a duelo de inmediato, claramente considerando a la novia de la rosa sólo un instrumento.



Este es el inicio de las peripecias de Utena, atrapada en el juego de los duelos de la "Novia de la Rosa" donde todos los participantes, sin saberlo, buscan realizar, a través de esta, algún caro anhelo que se irá revelando en su momento, dentro del denso tejido de la historia.



La narración es deliberadamente no líneal, llena de elipsis y saltos en el tiempo, estos dislates y las reacciones de los personajes (que, como encajando dentro de un plan mayor, representan tanto un color como una emoción) van poco a poco, dando forma a la idea de qué es en realidad la escuela Ohtori y cual es la función de los duelos. Lo que nos introduce a una contradicción que probablemente sea el verdadero leit motif de la producción -y un llamado de atención al fandom, bien disfrazado- es la contradicción entre el cómodo mundo de la escuela (donde "todo" es posible, aparentemente) y el mundo real, que se más ancho y ajeno que nunca, a juzgar por las crípticas escenas finales y que es el que finalmente brinda la explicación a la multitud de paradojas que adornan la trama, comenzando con las arquitecturas imposibles y continuando por diversas escenas que desafían las leyes de la coherencia.



En el apartado técnico, el guión de Shinya Hasegawa se las arregla para mantenernos entretenidos sin ceder un ápice de la complejidad de la historia en ningún momento, donde, como ya es costumbre con Utena, la verdad se revela de a pocos y apelando al uso de analogías y referencias surrealistas (aunque advertidos quedamos, ya desde la primera escena, que la escuela Ohtori no es precisamente normal) Tal como podemos ver en el segundo vídeo líneas abajo.

Finalmente, una de las razones por las que más me llamó la atención esta producción, la música. A cargo,al igual que la serie de una dupla que genera una extraña división: Mitsumune Shinkichi a cargo de las incidentales, entre las cuales se destaca un uso intensivo del piano (como en la célebre pieza Hikari Sasu Niwa, El jardín iluminado por el sol, que aparece en múltiples variaciones a lo largo de la serie y en este film) y una clara influencia del Jazz en algunas construcciones y los coros de Duelo, de estilo Takaratzuka, a cargo del artista conceptual J. A. Seazer, con fuerte influencia de elementos de Rock Progresivo, combinados con instrumentos tradicionales japoneses y letras de una poética tan intensa como a veces críptica, que recorren la más profunda gama de emociones humanas, redondeando un producto de fondo y forma muy interesantes y que seguirá dando que hablar entre los cultores del género.





Enlaces:

Ficha en Anime News Network

5/22/2011

LIBROS: El Camino de los Aegeti


Torres, Jeremy. El camino de los Aegeti. Lima: Editorial Casatomada, 2010. 181 pp.

Muchas veces en la narrativa peruana nos topamos con novelas atípicas dentro de la producción literaria de moda. Por mucho tiempo el realismo, en todas sus vertientes, por ejemplo el realismo extremo o la narrativa sobre la violencia política, han calado muy hondo en nuestro imaginario hasta prácticamente copar nuestros gustos. Sin embargo, muchas de esas obras han seguido el ritmo de una moda que parecía inagotable, sobre todo el realismo político, resultado de una etapa de desencanto en el Perú, esta es la del último gobierno de Fujimori. Uno puede preguntarse, ¿qué pasó? ¿Por qué otras vertientes literarias como la fantasía, la ciencia ficción y el terror no se desarrollaron en nuestro país como si lo hicieron en otros lares, como por ejemplo, en Argentina? Esto se debe a multitud de factores, una labor que deberá ser desentrañada por académicos notables que se encuentran en plena actividad y que, por cierto, respetan mucho el género fantástico. Porque la fantasía, en todas sus ramas, es un género agradable, vertiente de la Literatura en la cual la imaginación se desborda hasta límites inconcebibles y, a veces, rebasa estos límites para poder brindarnos historias que no nos dejan incólumes. En otra oportunidad me tocará demostrar la gran importancia que tiene el género de la fantasía en nuestro país pues siempre la hubo. Recordemos a Julio M. Del Portillo y Lima de aquí a cien años, a Clemente Palma y sus Cuentos Malévolos o los excelentes relatos de Alberto Hidalgo y Abraham Valdelomar, entre otros. Siempre ha habido fantasía en nuestro país, que no se le haya dado la prensa debida a dichas obras es otro cantar. Pero la hubo y la hay, nuestra misión como lectores constantes es descubrir aquellos textos, leerlos y revalorarlos para darle el lugar que merecen. Si hasta Mario Vargas Llosa en su libro Elogio de la madrastra tiene un par de cuentos que pueden encuadrarse dentro de las corrientes de fantasía y ciencia ficción respectivamente.

A propósito de Vargas Llosa, en su último discurso, en su homenaje por el Premio Nobel de Literatura al que fue acreedor, el célebre escritor menciona una oración que ha quedado impregnada en mi mente con gran fuerza: Uno escribe porque es rebelde e inconformista.

Sabias palabras. Precisas. Concuerdo con ellas. Coincidirá, usted conmigo entonces que no hay género más rebelde, más inconformista, más transgresor que la ciencia ficción. En dicho género el autor propone ideas con respecto a un tema o una problemática, extrapola, dichas ideas, las expone, y logra un producto que discute con la realidad primaria, la cual es nuestra propia realidad refractada en el texto escrito. Mientras la novela histórica, pongo por caso, La guerra y la paz de León Tolstoi se dedica a contarnos: ¿Qué pasó?, la ciencia ficción se formula una pregunta diferente: ¿Qué pasaría si?, ¿cómo sería el mundo?, ¿si el mundo fuera así cómo podríamos cambiarlo?, ¿si pudiéramos cambiar un mundo ya antes transformado a que nos llevarían nuestro actos?, etc. Tantas preguntas, tantas obras escritas dentro del género de la imaginación. Siempre he respetado la fantasía científica, hay quienes aún la siguen menospreciando, pero eso poco a poco va cambiando. 

Al menos este año en el Perú se han publicado varias obras de fantasía, ciencia ficción y otras tantas inclasificables, a las cuales podríamos encuadrar dentro del género de Slipstream. Por ahí alguna obra trascendental como Solo un punto de Julio Meza Díaz. Dentro de esta nueva oleada de obras pertenecientes al slipstream, corriente inclasificable que no puede definirse al ciento por ciento como fantasía neta o ciencia ficción neta, tenemos El camino de los Aegeti de Jeremy Torres. Una obra que me ha sorprendido mucho, de buena manera, por supuesto. Este libro cuenta las peripecias de Julián Spiegel, un joven limeño de veinte años que se convierte en Aegeti, un ser con poderes excepcionales. En la novela se nota el crecimiento del personaje con respecto al dominio de estas facultades, al principio las usará a diestra y siniestra, pero entenderá que su deber radica en hacer el bien y proteger a la raza humana. Hay muchos aspectos que resultan llamativos en el libro, el primero es el dilema moral. Julián no deja de problematizar su propia situación y poner en una balanza su capacidad para el bien y el mal. ¿Es justo acabar con los asesinos, violadores y demás delincuentes? ¿No son acaso ellos seres humanos a los que se debe proteger? Este conflicto moral resulta imprescindible para poder entender la personalidad del joven protagonista y, de este modo, podamos identificarnos con él, a fin de seguirlo a través de incontables aventuras. 

Por supuesto, esta no es una novela típica. No sigue los patrones básicos que cumplen los novelistas. El protagonista emite juicios, es machista a veces, racista también (su mejor amigo lo es, aunque más adelante se arrepiente de tal postura), las mujeres son vistas como un pedazo de carne. Hay errores de redacción y ortografía que muestran un gran descuido editorial, aunque existe la plena confianza de que puedan corregirse en una segunda edición. Hay lugares comunes, clichés, diálogos melosos y situaciones rebuscadas. Eso es cierto, pero nadie que lea la novela podrá decir que es aburrida. Realmente, es una obra bastante entretenida, engancha al lector desde la primera página y lo lleva a vivir una epopeya absorbente y llena de acción. La gran mayoría de los personajes rebosan de vida propia y, a pesar de que el autor maneja un gran número de éstos, no confunde al lector. Define bien a los sujetos y les da un rol adecuado a cada uno. Puede parecer una obra juvenil en principio, pero conforme vayamos leyendo notaremos altas dosis de violencia y alguna escena de sexo muy bien manejada. El camino de los Aegeti es un híbrido entre la ciencia ficción y la fantasía. Del primer género tiene varios elementos: Los mundos paralelos, la conspiración, la tecnología llevada al límite, los mutantes, la devastación de un fragmento de ciudad, los defensores del planeta, etc De la segunda vertiente tiene tantos otros: Los poderes místicos, los (super)héroes autorrealizados, las fuerzas del mal (diabólicas), las fuerzas del bien, la mitología, etc. Y cumple las cualidades de las cuales nos habló Vargas Llosa: la rebeldía y la inconformidad, estoy seguro de que el texto las pregona al máximo. Hay partes logradas, por ejemplo, la escena romántica entre Julián e Isabela Noisette, la cual nos llama la atención por lo extensa que es y por su ambientación bien conseguida, solo un preparativo para lo que vendrá más adelante, una situación de desastre extrema; y de desencanto. Haciendo una acotación sobre este punto, solo en la ciencia ficción se pueden desarrollar este tipo de ideas. Veamos, ¿qué pasaría si un arma biológica destruyera Miraflores, San Isidro, El Callao y otras zonas de Lima. Pues la respuesta se halla en este libro. El combate final ha de ser lo mejor de la novela, aquí se vuelve a apreciar el problema moral que recorre buen número de páginas. Tenemos así una escena memorable que no dejará indiferente a lector alguno. Por cierto, se puede notar que habrá una continuación debido a las grandes cuestiones por resolver que quedan pendientes en el texto. Esperemos que Julián Spiegel en su extenso peregrinaje pueda cumplir su misión. Concluyo que con este libro Jeremy Torres demuestra grandes virtudes, su talento para la construcción de situaciones y para captar la atención del lector, y una gran imaginación. Cierto es que siendo un narrador joven se espera de él un crecimiento literario, una maduración artística que lógicamente llegará con los años. A la espera de ello.

—Carlos Enrique Saldivar

5/20/2011

CINE: El Imaginario del Doctor Parnassus (2009)

Para los conocedores, el nombre Terry Gilliam (Medicine Lake, 1940) es casi siempre garantía de buen cine y de elementos siempre presentes para bien del espectador que gusta de lo fantástico, así, vamos desde el apocalíptico futuro de 12 Monos hasta los Hermanos Grimm en el que vamos de la prestidigitación al cuento de hadas hecho, irónicamente, realidad de la peor forma posible.

Parnassus es también notable por ser la última película del ganador póstumo del Oscar Heath Ledger quien falleció al apenas haber completado aproximadamente la mitad de las tomas correspondientes a su papel: un amoral hombre de negocios al cual algo siempre parece salvarlo inesperadamente.

Más allá de esta especie de Leyenda Negra acerca del film, he de decir que es una pieza muy interesante de entretenimiento que bebe de varias tradiciones y vertientes, desde el teatro del absurdo a la comedia negra, con una variedad de personajes que desafían cualquier molde preestablecido.

Tenemos en primer lugar al Doctor Parnassus (Christopher Plummer) Un viejo sabio y por una broma del destino, inmortal. En el film se declaran sus orígenes, adentrándonos en una extraña secta que canta una canción -literalmente- "para sostener al universo" (¿habrá tenido en cuenta Gilliam a la Mecánica Cuántica y la teoría de cuerdas en ello?) y en el clásico episodio de caída de la gracia de la mano de un torcido, socarrón, apostador y siempre de bigote y sombrero diablo (el inacabable rockero Tom Waits) que es el punto de inicio de una larga historia de la que el espectador solo se entera indirectamente y que sirve de marco para el drama central del film.

Este drama involucra a la joven hija de Parnassus, Valentina (la modelo Lily Cole) quien lo asiste en un teatro ambulante junto con un joven prestidigitadot de nombre Anton (Andrew Garfield) y otro viejo compañero de la secta, Percy (Verne Troyer) teatro en el que ofrecen, a través de un espejo mágico, un camino a la iluminación para quien se atreva a transitarlo, intención que se suele ver frustrada por los astutos ardides del diablo que acaba tomando para sí las incautas almas que se pierden detrás del espejo. Este cuadro se termina de completar con el hallazgo, colgado de un puente, de un misterioso hombre llamado Tony (Ledger) quien además de estar colgado, lleva un extraño tubo en la garganta.

Así, van agregándose los elementos de la apuesta final con el diablo, en la que "Tony" tendrá una participación crucial.

Un tema interesante que la trama de la película plantea es la dualidad realidad/imaginación, léase, el mundo detrás del espejo (como en la novela de Lewis Carroll) donde es la imaginación de quien cruza, potenciada por las misteriosas habilidades de Parnassus crea las leyes de funcionamiento de este, rompiéndose cualquier concepción preestablecida, tema con el que Gilliam juega bien para compensar la ausencia de Ledger: así, en un viaje al imaginario donde la imaginación de una mujer de mediana edad prima, Tony cambia de apariencia volviéndose, literalmente, Johnny Depp. En otra circunstancia, las propias fantasías de poder de Tony lo llevan a asumir la forma de Jude Law y en un ingreso posterior, esta vez de la mano de Valentina, es la forma de Colin Farrell la que el personaje toma.

Sin duda una salida creativa, donde vemos que el imaginario tiene sus propias reglas y que, para cada participante en este, el imaginario resuena y proyecta una nueva realidad, de acuerdo a las pulsiones o deseos de quien en el entra, lo cual nos lleva a otra muy humana paradoja: la distancia entre conocer la verdad sobre uno mismo y aceptarla.Una contradicción que se muestra claramente en el Filme, donde, a cada sugerencia de Parnassus dentro del imaginario (incluyendo cosas tan disparatadas como un baile can-can protagonizado por policías usando portaligas y zapatos de taco) está siempre presente la del Diablo, ofreciendo la salida fácil que siempre acaba en condenación.

En resumen, una película que destaca por lo original de su trama, lo creativo de sus resoluciones y sobre todo, por el testimonio de solidaridad que reperesenta, cosa ciertamente rara en la "hoguera de vanidades" que suele sea la Industria del Cine.

Finalmente... ¡el trailer!

2/12/2011

RESEÑA: Fanzine EL HORLA

El Horla

Fanzine de Fantasía, Terror y Ciencia Ficción
Año 1 / N° 01 / Editorial Vellocino de Oro


Aunque se presenta como un fanzine termina como una revista digna acompañante de su hermana mayor Argonautas. La carátula de Bacon surreal e inquietante marca el sendero por donde se deslizarán los textos, parece traslucir una invitación hacia una situación incómoda pero enriquecida de emociones. La contracarátula con un dibujo de Pham LeUyen expone una mezcla tremebunda de horror y seducción colereada con acierto y recogiendo la angustia onírica del uno y el apetiro masivo de la otra. Los selección de las viñetas interiores puede mejorarse para un próximo número pero manteniendo la presentación de las webs latinoamericanas e hispanas de nuestros géneros emblemáticos.

El editorial visceral y sincero nos permite transitar por las venas abiertas del proceso editorial, así mismo nos entrega con ejemplar desparpajo las pulsiones secretas y anécdotas ocultas del autor que acude a compartirlas con la convicción que durante la lectura cada cual conforma ese ser multiforme y potente del cual nos hablaba Karl Gustav Jung, y es que en cierta forma recorrer los textos nutre ese constructo denominado “inconsciente colectivo” de la humanidad que permite explicar tantas extraños eventos. Según como abordemos las minibiografías serán con frecuencia tan sabrosas que constituyan un adecuado postre para el cierre o un agradable cordial de introducción al banquete literario propuesto.


Clonandino: Adriana Alarco de Zadra
Más allá de su tono ligero y líneas ingrávidas, casi suave miel, posee un fuerte núcleo que funciona como atractor: la posibilidad tecnológica de lograr lo que consideramos imposible. Y cuando creímos llegar al muelle de la carcajada con alguna burla al miembro clonado, chocamos contra el énfasis social, la denuncia que la autora asume en muchos de sus sentidos relatos, aquí atiborrado con recuperación de imágenes mitológicas, ligadas a la defensa de los discapacitados y expresiones del cinismo habitual con que el bloque de poder se solaza en perpetuar sus desatinos.

Hay que escuchar a los hijos: Carlos Enrique Zaldívar
Empieza colocándose bajo el abrigo protector de uno de sus autores más queridos mientras desbroza con detallada observación los comportamientos sociales de los implicados, y aunque presentimos de que tema debe tratarse, con una resolución siempre desplazada al párrafo siguiente logra acicatearnos para que arribemos a la sorpresa final. A pesar de que el uso del tiempo es deliberadamente confuso consigue transmitirnos una dimensión adicional cuando se recurre a la lectura dentro de la lectura. Nunca existirán explicaciones de porque el padre cubre jornadas de trabajo tan extenuantes ni como soportan una niñera tan negligente y horrorosa ni otros temas semejantes, pero no importa cuando palidecen ante el sortilegio inmarcesible de una cierta eternidad tramposa.

El amante de Irene: Daniel Salvo
Fluído, nos contagia al instante de su humor sarcástico, de su solapado intento de desmontar las artimañas de una familia suburbana para continuar estirando su vida convencional hasta el definitivo momento de la separación, ya no se quieren pero desean proseguir hasta el engaño final, y es que ese contacto ET que nos ofrece es sorprendente como un uppercut que irrumpe cuando menos lo esperas por el significado que lo acompaña, ¡ay, de las reivindicaciones de género!.

Selene: Gonzalo Del Rosario
Deriva ontogénica pautada por las etapas sexuales, no explicará cual tecnología se usa para captar cada coito realizado con afán, cada movimiento dibujado con placera, así que no tendremos otro remedio que otorgarle al diabloo a algunos de sus congéneres, discípulos o sirvientes el poder para liquidar a la víctima con la comprensión de sus avatares digitales y un postrer polvo.

¿Encuentro...?: Luís Antonio Bolaños De La Cruz
Un náufrago, fruto tardío de conflictos empresariales a largo plazo y choques violentos a renglón siguiente, sobrecargado de subsistemas redundantes mantenedores de vida, pero que no encuentra a su Viernes que lo redima sino a su verdugo que lo aniquila; una forma de vida muy ET aterrorizada por extraviar sus referentes colectivos, diseñada con acierto, y entregando suficientes elementos para conjeturar sobre su sociedad, sus angustias e intrigas y lo que influye sobre la toma de decisiones; planos que se mixturan para armar un desenlace fatal entre dos solitarios en medio de la aridez interminable de las planicies desgastadas de un planeta moribundo, ambos signados por la tristeza y... la desolación aunue por diferentes motivos. Una imagen sobre la dificultad de comunicarnos que sólo encontraremnos en el marco de un relato de CF.

Desencuentro: Luís Cangalaya
De la existencia dinámica universitaria al latido vibrante pero en simultánea indiferente de un cafetín, para exponer en las flagrantes heridas del protagonista el romanticismo más desenfrenado y especular, ya que lo que nos sacude en el papel sucede en una habitación muy particular y no dudamos que será la clave para la escena final.Y aunque no lo crean tras mis palabras, acaba bien.

Marcas: Eva Asdi
Eva nos presenta un excelente relato, tan gráfico que a pesar de no tenerlas, imaginamos las viñetas, resueltas con humor y gracia, atrapando destellos que recuerdan desde las incursiones de Julius Zimmerman hasta las de Joseph Michael Linsner y Jay Atanasio en el sabroso tema de relaciones sexuales entre ángeles y demonios.

El Jala Alma: Dennis Arias
Entre coloquial y casi costumbrismo campesino crea en pocas líneas el sinsentido necesario, y sin embergo coherente, para degustar lo fantástico y convertir el Jala Alma en un protagonista ordinario de la historia, pero donde lo insólito se torna cotidiano gracias al enfoque del autor.

Ramón, Doctor Corazón: Luís Torres
Buena redacción en esta muestra de ciberpunk peruano, ambientado cual mural exhorbitante promete mucho pero no remata, o como fresco colorido, al inicio apabullante pero que se despinta al final cuando se diluye y prácticamente no pasa nada, parece un capítulo para una obra de más largo aliento.

El nombre: Julio Meza Días
Las posiciones son trazadas desde el marcador y las descripciones del proceso apenas disfrazan y más bien revelan la realidad peruana que emerge con transparencia y fuerza, quizás porque el deporte y sus franjas conexas como tema de fondo combina frustración continua y anhelo trocado en una burla colosal que desnuda a los Medios Masivos de Información y las jerarquías, broma que no por chabacana deja de ser paradigmática. Julio se esmera y se lo agradecemos... a pesar de la crueldad con que trata a su personaje.

El cigarro que volvía: Luís Eduardo Milano
Demasiado humo, demasiado vicio, demasiada tragedia, demasiada locura, con esta reiteración apunto a un relato con enfermedades inexistentes, palabras fetiche, mitos de la tecnología, aspectos que que no convencen hasta que aparece el episodio sobre el cual pivotara la magia de un pucho interminable (demasiado humo) que mezclado con el exceso (demasiado vicio) transforma el panorama en nauseoso, en asqueroso (demasiada tragedia) empujando al éxtasis definitivo de morir inhalando humo (demasiada locura), y es que así nos sentimos ante el conseguido personaje que nos endilga Luís ¿qué más se puede pedir?

2/11/2011

Eludiendo la distopía para echar a volar la mariposa de la utopía



Eludiendo la distopía para echar a volar la mariposa de la utopía

Luís Antonio Bolaños De La Cruz

Una conversación con un amigo mientras degustaba una ensalada de frutas y enseguida la lectura de un interesante texto de Perry Anderson “El río del tiempo” donde recurre indistinto a la sociología y la ciencia-ficción para pensar sobre el devenir de las transfiguraciones de las categorías de la existencia me motivo a presentarles este par de páginas donde insisto, como es usual durante los debates de Coyllur, en especial este sábado 28.01.11, cuando trato de explicar mis ideas acerca de las propuestas tecnológicas de mejoramiento de los modelos anatómicos humanos: no es mutilación sino inserción, no es destrucción de esencias sino potenciación y expansión de las mismas, no es invasión de corpúsculos letales sino convivencia con microformas vitales que nos añaden valor y tiempo de vida, no me colocan prótesis sino me habilitan extensiones, en fin que soy de los que se ubican en la ruta de la “revolución” realizada en el único lugar donde no me pueden alcanzar los megapropietarios de las cosas: en mi propio cuerpo. Recuerden que no extraviaremos ninguna identidad porque esa ya la posee la corporatocracia, lo mejor es que forjaremos una a medida de nuestros sueños y apetencias nutrida por sucesivos conflictos cognitivos que se plasman en intervenciones somáticas, por eso la propuesta fáctica apunta hacia una apropiación consciente de la ciencia e incorporación práctica de los frutos de la tecnología, la ciencia-ficción y las redes, a través de una entidad cuya colonización podemos eludir: nuestra mente.

Ni cyborgs ni biomáquinas: La próxima revolución tecnológica no sólo ocurrirá en nuestros cuerpos como señalan pos transhumanistas sino que traerá aparejada por primera vez la posibilidad de innovaciones a medida de cada cual, ya que muchas de las inclusiones se a incrustarse bajo la dermis o de los micocomponentes que circularán en sangre y linfa estarán basadas en el propio ADN, los nanoartilugios de sostenimiento y reconstrucción continua de una situación saludable sufrirán de indeterminación cuántica en el sentido que serán influidos por el entorno intelectual de la mente a la cual nutren, las minimáquinas que nos sembrarán se someterán a las especificidades del cuerpo en el que se desplazarán, y los biochips a los que recurriremos incorporarán fractalidad sensible a la voluntad del individuo recipiente. No obstante, nos mantendremos vinculados a la naturaleza, a la defensa de los ecosistemas y el ambientalismo militante, único entorno que garantiza la exploración inteligente y sensible de Gaia.

Las ontologías del presente exigen arqueologías del futuro, y no predicciones del pasado: Potenciados, aumentados, lanzados a un universo donde el secreto individual habrá desaparecido merced a las hiperedes interconectadas requeriremos crear asociaciones para redistribuirnos y en esa opacidad de la gestalt conformada por la multitud que soy pero en la cual no me disuelvo porque conservo mi patrón organizativo para encontrar una opción de intimidad que es manifestación artística y enlace; claro que compartida, pero impenetrable porque la rapidez con que cambian sus algoritmos estará impulsada por la primera tecnología biológica de comunicación más rauda que los mecanismos externos que intenten escanear sus procesos, lo único que encontrarán serán los pecios sucesivos de las colisiones creativas, preñados de contenidos pero virados hacia la periferia de la colectividad, y que no darán cuenta del momento real en que vibran, aunque si de los derrelictos de sus imaginación.

Paisaje de pixeles y matices: Nos moveremos ondulando sobre vastas planicies de datos, y mediante acoples estructurales mixtos y multidimensionales exploraremos los “quizás” con tanta intensidad como las “concreciones”, sin estar constreñidos por imposiciones ideológicas diseñaremos ovisistemas que simultáneamente son trampas para impedir rastreos y procreadores de huellas de intelecto que serán reconocidas como la firma del grupo (la perspectiva es que cada cual tras un período de ensoñaciones puede mantenerse o migrar hacia otros colectivos semejantes o no según la volición y las clausuras operacionales preprogramadas para arranques y aceleraciones que establecen la profunda diferencia entre átomos y bits y trazan la ruta de salida del sistema de propietariado.

Crujientes y lubricados, una humanidad en epifanía: Despiertos, dinámicos, activos los humanos nos desplazaremos tanto en físico como en gestalt por los terrenos colectivizados de la ciencia expresada en tecnologías, avances de investigación, teorías explicativas, miríadas de informaciones y así nuestra deriva ontológica estará teñida de una cierta deriva discontinua pero rastreable con meditaciones, que irán conformando una dilatada deriva filogenética con corrientes de reflexiones intensas y veloces encuadradas en océanos lentos de pensamientos y a cuyos manantiales y flujos podremos acudir a cada instante desde la red o nuestros propios cerebros quebrando tapices temporales y disolviendo con intuición los bloqueos que puedan presentarse por las colisiones cognitivas que no logran interpenetrarse a la velocidad con que son requeridos por las asociaciones transitorias que juegan y se acarician en mente y músculo para propiciar una llovizna de orgasmos, demoliendo los restos del trabajo alienado y transitando de la necesidad a la libertad.

Imagen: Hayden Panettierre is a cyborg por J(mtonic.com)

1/16/2011

JUEGOS- WARHAMMER 40000: Dawn Of War

¿Por qué hablar de Warhammer, cuya historia está evidentemente ambientada en un futuro lejano en un blog de fantasía? Por la misma razón por la cual un juego como Final Fantasy estaría en este blog, al final, si sacamos la tecnología y los efectos especiales, estamos frente a una típica obra de Fantasía, peor aun, del tipo Sword & Sorcery

Hablar de Warhammer 40000 si bien para el común de las personas puede no resultar del todo familiar, para los entendidos en materia de juegos y en particular en lo que representen los juegos de Rol de tipo manual (usando tarjetas al mejor estilo Yu-gi-oh) son una de las franquicias más célebres.

Es de este modo, e inspirado en la novela homónima que THQ produce este juego de estrategia en Tiempo real ambientado en el universo de esta franquicia y en el que seremos participes de otro episodio en que la humanidad, agrupada en algo llamado el Imperio de la Humanidad (Imperium) y sus fuerzas, se enfrentan a las fuerzas de otras civilizaciones, cada cual con sus particulares características e intereses.

Tenemos en primer lugar a los Orkos, raza guerrera que, por sobre todas las cosas, valora la fuerza y no aprecia nada más que una buena pelea. También a los Eldar, la antigua raza cuyas acciones pueden resultar incomprensibles para los humanos, pero que son impulsadas por la habilidad de estos para ver el futuro y finalmente los archienemigos de la humanidad, las terribles fuerzas del caos.

Durante la campaña de este juego, el jugador toma control de la tercera compañía de los cuervos sangrientos, un capítulo de los Marines Espaciales (Space Marines) considerados como los más poderosos entre las fuerzas de la Humanidad, estos guerreros, altamente capacitados y geneticamente mejorados, representan al misterioso Emperador de la humanidad, confinado al Trono Dorado en la Tierra.

Las fuerzas regulares de la humanidad están conformadas por la llamada Guardia Imperial, formada por soldados conscriptos que son fácil presa de los enemigos.

Es de hecho, en medio de un luctuoso episodio donde los Orkos, atacando un planeta llamado Tartarus (Tártaro, como en la mitología griega, la referencia no es casual) parecen desbordar a las fuerzas de la Guardia imperial cuando los Marines Espaciales aparecen para salvar el día.

Ante la dramática situación: el comandante de la fuerza, Gabriel Angelos y el Bibliotecario Isador Akios, se movilizan para enfrentar a los Orkos, confiando en su capacidad de combate pese a encontrarse en clara inferioridad numérica.

Así, en el transcurso de sangrientas batallas, los Space Marines se verán envueltos en los horrores de la guerra, así como en la conspiración de las fuerzas del caos, que tienen en la mira al planeta por una muy definida razón.

En cuanto al modo de juego, Dawn of War se diferencia de otros juegos de Estrategia en Tiempo Real (como por ejemplo, los títulos punteros de Blizzard, Starcraft y Warcraft) en varios aspectos: el primero y más saltante es que no manejamos unidades indivuales sino colectivas (escuadras, las llaman) con las excepciones de los vehículos de combate y algunas unidades especiales, la base de las fuerzas son unidades de combatientes que funcionan colectivamente durante el juego. Estas pueden ser reforzadas y mejoradas en el campo, complicando un poco las estrategias de los jugadores

Asimismo, además de la vida (o los puntos de daño) de cada unidad, se agrega un componente, la "moral" que se puede definir como el ánimo al luchar de la unidad, con lo cual, una unidad desmoralizada será más fácilmente aniquilada por el enemigo, del mismo modo, algunas armas enemigas son mejores para disminuir la moral que otras.

Una tercera diferencia es que los recursos necesarios para construir nuestras fuerzas están en relación directa con la cantidad de territorio del mapa de juego que controlamos mediante la posesión de puntos clave sobre el terreno, los cuales confieren a su ocupante una cierta tasa de obtención de recursos, así como acceso a tecnologías particulares, útiles para producir las más poderosas unidades del juego (las llamadas reliquias). Al igual que otros juegos, existen dos tipos de recursos, junto con el rendimiento de ocupación del territorio está también la energía, producida por generadores de plasma que deben ser construídos por los jugadores para tal fin.

Este juego cuenta con tres expansiones: Winter Assault, Dark Crusade y Soulstorm donde lo esencial se mantiene, aunque intervienen más razas que las ya mencionadas (en Winter Assault se puede jugar con la Guardia Imperial, en Dark Crusade aparecen los Tau y los Necron y finalmente, en Soulstorm entran en escena las Hermanas de Batalla y los Dark Eldar.

Como colofón a esta nota, basta decir que estos juegos son, para el habituado a los RTS, una buena pieza de entretenimiento, con una trama si bien no muy interesante, si bastante intensa y envolvente, para muestra, lo siguientes dos vídeos líneas abajo, grabados directamente del juego.




11/22/2010

Libros: Líneas Muertas (2004)

Greg Bear (San Diego, 1951) es un escritor que, dentro de los géneros del fantástico y sus diversos ramales, en particular la ciencia ficción, debe ser extraño a muy pocos, muy leído, multipremiado y aclamado tanto por la crítica como el público, nos ha legado ya en su extensa producción literaria obras trascendentes como Eón (1987) o Marte se mueve (1993)

Lineas muertas (dead lines, 2004) es no la primera, pero si la más reciente incursión de este afamado autor en el formato (o el registro,si se quiere) del thriller (junto con la ya comentada Vitales) Historias, que, como bien conocen los entendidos en la materia, tratan consistentemente de un misterio que, revelado de a pocos y omnipresente como denominador común a cierto acontecimiento que determinó las trayectorias de los personajes en cierto momento anterior al inicio de la narración, acaba desenrollándose, con consecuencias imprevisibles y siempre sorprendentes para los involucrados -o por lo menos, el lector-.

En este caso, Bear nos pone en la piel de Peter Russell, un ficticio director retirado de películas softcore en los 60s y 70s, quien, ya establecido en la vida y buscando otro tipo de ocupaciones, es sacudido por una tragedia personal, la pérdida de una de sus hijas, asesinada brutalmente sin que ni los motivos ni los responsables fueran aclarados. Años después, Peter, divorciado y emocionalmente quebrado, se aferra a encargos de poca monta para sobrevivir, en especial de las costillas de un antiguo benefactor, Joseph Adrian Benoliel.

Es la confluencia de hechos entre una pregunta que Benoliel solicita a Russell hacer a una determinada mística (de nombre Sandaji) y la aparición, de la mano de la esposa de este, Michelle, de unos misteriosos aparatos llamados trans el inicio del despeñadero final para Russell que es esta novela. Siendo este despeñadero, en cierto sentido, la narración de un viaje de reconciliación, castigo y, de acuerdo a como el lector pueda interpretarlo, expiación.

La narración es lineal, con algunos dislates temporales (flashbacks) un epílogo y prólogo algo crípticos, pero muy inteligibles y solo una digresión notable, al principio, con la descripción detallada de un lugar específico y su historia pasada, que, más adelante en el texto, demuestran su importancia en la trama general, se nota en ello que Bear no ha dejado nada al azar y que la argumentación -si se la quiere llamar a sí- en pro de la tesis que sostiene acerca de su particular interpretación de lo que nos pasa (o debería pasar) cuando cruzamos, como dirían los egipcios, "al otro lado del río" es considerablemente sólida, pese a enfrentarnos con alusiones a la locura, a la racionalización apresurada, a la crítica destructiva y a la siempre desoladora mirada desde el trauma, la limitación y la pérdida.

Así, viajamos con Peter Russell, desde las atestadas autopistas de Los Angeles al condado Marin, donde la primera clarinada de alerta (la muerte de su amigo Phil) ocurre repentinamente. Y en medio la intervención indirecta de Benoliel y de un cínico empresario (de nombre Weinstein) continúa por el camino hacia la última morada de Phil (el oceáno, tal como le habría gustado) y luego de regreso a la ciudad, pasando por la infáme prisión de San Andreas, reconvertida en un parque empresarial donde Weinstein y el "Científico loco" de turno (de nombre Arpad Kreissler) nos introducen a la bête noire, el corazón de la red Trans, la promesa de un espacio vacío de ancho de banda, donde, por algún motivo cuya explicación escapa a los intereses del relato, no hay demora en la comunicación ni pérdida de calidad por la distancia, en la explicación de Kerissler nos habla de un Gran espacio de Silencio allí presente y virgen para ser utilizado por un mundo cada vez más deseoso de comunicarse.

Lo que todos, incluyendo Kreissler desconocen, es que ese espacio de silencio existe por un propósito y que irrumpir en él implica consecuencias peligrosas para los que aun estamos aquí.

Bear, a través de las peripecias de Russell, que se desarrollan tanto fuera como dentro de su mente, nos introduce a su particular teoría de lo que nos pasa cuando morimos y como algunos lugares parecen tener una concentración especial de algunos "rastros" de personas que sencillamente no pueden -o no quieren- irse. Detalles de la cual dejaré para los lectores.

En suma, un libro ágil, con una propuesta fuerte y sobre todo, con personajes creibles, que nos recuerda que hablar de la muerte es, en suma, hablar de la importancia de la vida.

7/31/2010

FANTASY IN MUSIC (VIII) - THE NUMBER OF THE BEAST - Iron Maiden


Iron Maiden es una banda birtánica de Heavy Metal que no necesita mayor presentación y a la cual tuvimos oportunidad de ver en Vivo en Lima hace algunos años y que incluye dentro de su música referencias a temas fantásticos, de ciencia ficción e incluso religiosos, tal como este, de su clásico álbum del mismo nombre, El número de la Bestia (The number of the Beast)

7/09/2010

LIBROS: Hipnos (Javier Azpeitia)



Hipnos

Javier Azpeitia

Ed. Lengua de trapo, 1996



Un verdadero golpe de suerte hallar este libro, de remate, en un stand de la Feria del Libro de Lima. La edición es de 1996, y la portada es menos espectacular que la que ofrece el presente post, portada que se basa en la película homónima filmada en 2004.

La novela está narrada en primera persona, con una muy efectiva caracterización de los sentimientos y sensaciones de la protagonista, la psiquiatra Beatriz Vargas. Especialista en hipnosis, a su vez padece de adicción a ciertos fármacos, y guarda en su interior no uno sino varios recuerdos traumáticos, que incluyen la muerte de seres queridos y una previa estadía en un hospital psiquiátrico, en calidad de paciente.
La búsqueda de respuestas a las interrogantes acerca de su propia vida la llevan a la clínica siquiátrica del doctor Von Hagen, cuyos métodos se sustentan en una teoría que roza los límites de la ciencia-ficción: en una zona del cerebro se alojan no los hechos ocurridos en la vida del ser humano, sino también los que ocurrirán en el futuro. Considerado poco ortodoxo por la comunidad científica, es, sin embargo, la última esperanza para la doctora Vargas y otros pacientes, como por ejemplo el exitoso ilusionista que de un día para otro decidió asesinar a su esposa e hijos, y que afirma no recordar nada...
La poca razón que le queda a Beatriz Vargas parece ir cediendo ante el entorno del hospital psiquiátrico, cuyos médicos y asistentes parecen estar tan alterados como los pacientes. Un día, ocurre una muerte dentro de las instalaciones del nosocomio, y entonces los acontecimientos se disparan. De investigadora, Beatriz Vargas pasa a ser investigada, y de médica psiquiatra, a paciente. Y es cuando la realidad se altera, pierde todos sus referentes, por que así como Beatriz varía radicalmente su comportamiento, los demás personajes, principales y secundarios, asumen nuevos roles e identidades, de tal manera que no solo la razón de la doctora Vargas corre peligro, sino su vida misma. ¿Serán útiles las estrambóticas teorías del director del hospital? ¿El objetivo del mismo es realmente curar a los pacientes?
Nada es lo que parece en Hipnos, al punto que no una sino varias vueltas de tuerca se suscitan en la mente del lector una vez concluido el libro... si es que realmente ha concluido. Al margen de la inquietante trama, Javier Azpeitia se da maña para mostrarnos que incluso nuestros recuerdos más luminosos y nuestos más nobles deseos podrían ser falsos... o peor aún, no pertenecernos. Incluso el recuerdo de haber leído un libro titulado Hipnos...
Daniel Salvo

6/07/2010

LIBROS: Arcoiris en Negro



LOS INCITANTES COLORES DE VILO ARÉVALO

Arévalo, Vilo. Arco iris en negro. Lima: Bizarro ediciones, 2007. 30 pp.

Vilo Arévalo (Lima, 1982) es una de las voces más recientes en la literatura peruana. Antologado hace algunos años en la compilación de Max Palacios: “Abofeteando a un cadáver”, con un poema del libro que estoy por comentar, ya ha demostrado en el taller literario con la escritora Carmen Ollé (CELACP, verano de 2008) sus notables dotes para la narrativa. Sin embargo es su primer poemario lo que nos ocupa en esta oportunidad. Una bonita edición (aunque con muy pocas páginas) cuyo contenido resulta muy interesante y, en el buen sentido, estremecedor pues su poesía se desarrolla dentro de un universo fantástico —y, por momentos, terrorífico— de alucinantes implicancias. Hay poemas muy logrados como “Fin del mundo” de reminiscencias apocalípticas:

“Las puertas del Tiempo se abren como llave de oro,
con la llave del inframundo, las tinieblas invaden el mundo,
la luz se esconde como una temerosa cría.” (pp. 28)


O el mejor poema del libro, “¿Demonio o Ángel?”, donde la dualidad es el tema primordial, la lucha de dos fuerzas internas que planean proyectarse al exterior, la mente humana y sus constantes desvaríos:

“Mi alma y mi vida me hacen preguntar si soy
Un ángel malvado o un demonio bondadoso.
Gritos de dolor, gritos de emoción...
Mi cuerpo quema por la lucha,
¿ganará la vida o la destrucción?” (pp. 26)


Aunque se percibe un aliento gótico y/o fantástico en esta entrega es fácil identificar algunos mecanismo propios de la ciencia ficción, por ejemplo en el poema que da título al libro, “Arco iris en negro”:

“Indiferente tormenta que azota todo,
el veneno del aire que respiramos
llenará nuestros pulmones y los quemará.” (30)

Existe, entonces, una gran deuda con Charles Baudelaire y otros poetas malditos. Los temas predominantes son: 1) la muerte, 2) el fin del mundo y la extinción de la raza humana y 3) el mundo post-apocalíptico planteado a partir de algunas reminiscencias bíblicas (los ángeles, los demonios, la luz, la oscuridad, etc).
Poesía de la buena, sencilla, sincera y carente de las innecesarias ampulosidades a la que otros poetas jóvenes someten sus textos. Quizá hubiera resultado interesante que el autor se animara a publicar un volumen más gordo, de al menos el doble de páginas. Sin embargo —y esto es sorprendente— sí es posible obtener una visión global del poemario y absorberlo como corpus integrado. El tema central: El Apocalipsis, está muy claro. También es fácil observar las posibilidades literarias del autor, las cuales se vislumbran óptimas debido al exuberante mundo que éste construye a partir del lenguaje (claro, preciso y bastante imaginativo).
En su primera entrega Arévalo nos obsequia buena poesía, mostrándonos sus grandes condiciones en pos de convertirse en una figura digna de seguimiento dentro de la literatura peruana actual. Recomiendo febrilmente no perder a este autor de vista.

Carlos Enrique Saldivar

  © Blogger template por Emporium Digital 2008

De vuelta hacia ARRIBA